WTA: Análisis de la Temporada 2017
Analizamos lo más interesante ocurrido a lo largo de este 2017 en el circuito femenino. Desgranamos los nombres propios y los momentos más importantes del año.
Tras el torneo de Singapur y la disputa de la final de Fed Cup se pone el punto y final a la temporada 2017 en la WTA. Ha sido un año muy emocionante, con un continuo baile de números 1 y reparto de títulos en los Grand Slam. Como es costumbre en Punto de Break, repasamos lo ocurrido en la temporada WTA no sin recordar antes nuestras Predicciones para este año. Después de acertar 5 de 7 en 2016, en este 2017 hemos bajado a 4 de 8. Aun así, no está mal, ¿no?
Nos ponemos en marcha y comenzamos a analizar lo más interesante que nos dejó en la WTA esta temporada 2017.
Serena Williams, título y embarazo
El año comenzó con la estadounidense logrando uno de los hitos más asombrosos de los últimos tiempos y es que la tenista fue capaz de ganar el Open de Australia estando embarazada de siete semanas. Nadie lo supo hasta una vez pasado el torneo, que le sirvió a la menor de las Williams para volver al número 1 de nuevo. Fue curioso aquél momento ya que durante un tiempo, Serena fue la mejor tenista del mundo estando lejos de las pistas, en casa, en periodo de gestación. La estadounidense ya ha vuelto al gimnasio y poco a poco empezará a coger la forma para intentar volver en 2018.
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Baile de números 1
Hasta cinco mujeres han sido número 1 este año: Kerber, Serena, Pliskova, Muguruza y Halep. Y entre unas y otras, hasta en 7 ocasiones cambió de manos en lo que supone un récord absoluto en la WTA. Eso demuestra la alta competitividad existente en el circuito femenino y lo irregular de muchas de ellas, ya que ninguna ha logrado coger el testigo de mando después de Serena y realmente nadie fue excesivamente superior a nadie a lo largo de estos 11 meses y medio.
Muguruza, sigue sin bajarse de la montaña rusa
Esperábamos que la hispanovenezolana siguiera por su misma línea en 2017 y no falló. Sí es cierto que a diferencia de otros años, Garbiñe ha sido algo más regular en líneas generales pero le sigue fallando cierta consistencia en momentos puntuales de la temporada. Muguruza pasó por un momento complicado en París, cuando tuvo que soportar la presión de llegar a Roland Garros para defender su título del año pasado y su intento fallido de revalidar la copa le hizo romper a llorar en rueda de prensa, donde reconoció sentirse en parte aliviada después de quitarse una losa que soportó durante 12 meses.
Tras aquello, vimos a una nueva Garbiñe. Tanto es así, que durante las siguientes semanas le vimos desplegar el mejor tenis de su vida, probablemente, algo que le hizo levantar el título en un Wimbledon espectacular. Luego, semis en Stanford, cuartos en Toronto y título en Cincinnati. A pesar de caer en octavos en el US Open ante una colosal Kvitova, esos puntos logrados y la derrota de Pliskova le convirtió en número 1 mundial, la quinta española en conseguirlo. No pudo defender esa corona en las siguientes semanas y cerró el año con derrota en la WTA Finals, pero su año ha sido de notable muy alto.
Sharapova, el regreso de la diva
El 26 de abril regresó Maria Sharapova a las canchas tras su positivo por Meldonium el año pasado. Lo hizo envuelta en una polémica que le ha acompañado hasta final de año ya que personalidades del mundo del tenis e incluso sus propias compañeras, han renegado de las ayudas recibidas por la rusa en muchos torneos para entrar directamente al cuadro final, sin necesidad de pasar por la previa.
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La rusa ha tenido que hacer oídos sordos ante acusaciones graves como la de Bouchard, que la llamó "mentirosa". Muy recordado fue ese partido en Madrid, un par de semanas después de aquellas palabras de la canadiense. La tensión se podía cortar con un cuchillo entre las dos y aquél apretón de manos todavía se recuerda.
En cuanto a su juego, Sharapova ha vuelto a bastante buen nivel aunque se ha visto lastrada por diversos problemas físicos que le han tenido bastantes semanas fuera de competición. Eso sí, dejó varios de los mejores partidos del año en la WTA, como aquél de primera ronda en el US Open ante Simona Halep. Antes de finalizar el año, Maria levantó el título en Tianjin, el primero desde su regreso, y acabó el año en el puesto 60º del ranking.
Azarenka y su lucha como madre
Otra que regresaba a las pistas fue la bielorrusa. Ella, por otro motivo, después de haber sido madre. No ha sido un 2017 fácil para Victoria, ya que a la felicidad de estar con su hijo Leo y entrenar mucho y adelantar su fecha de regreso a las pistas varias semanas, se unió un problema personal con su pareja, con quien ha estado luchando por la custodia de su hijo después de separarse. Esos problemas le obligaron a abandonar el circuito y centrarse en su situación familiar, algo que le ha hecho que Wimbledon, el pasado mes de julio, fuese su último torneo. En los últimos días, vemos a la bielorrusa muy feliz en las redes sociales junto a Leo por lo que parece que sus problemas están ya resueltos y podremos verla a tope en 2018.
A Halep se le sigue resistiendo el título de Grand Slam
La rumana terminó el año con sentimientos encontrados. Por un lado, supo al fin lo que significa saborear la primera plaza mundial después de muchos años intentándolo. Además, Simona ha sido la elegida para acabar el año en lo más alto y esas semanas libres sin competición le permitirá sumar el número de semanas necesarias en lo más alto para superar en el ranking histórico a tenistas de la talla de Venus Williams, Arantxa Sánchez Vicario o Ana Ivanovic.
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Por otro, sigue quedándose a las puertas otra temporada más de conseguir un título de Grand Slam. Los majors siguen siendo su asignatura pendiente y cuando este año parecía que lo tenía todo de cara al llegar de nuevo a la final de Roland Garros para enfrentarse a una novata como Jelena Ostapenko, se vio sorprendida por el arrojo de la letona, que dejó a la rumana una vez más con la miel en los labios. Simona seguirá intentándolo en 2018.
Ostapenko, la gran revelación del año
Hay que remontarse a 1933 para ver algo parecido a lo que logró la letona en París. Siendo la 47ª del mundo, Jelena asombró a todo el mundo levantando el título en Roland Garros, convirtiéndose en la primera mujer de la Era Open en ganar en París sin ser cabeza de serie. Nunca antes había ganado un título oficial en su carrera y el primero fue uno de Grand Slam. Eso dice mucho de la personalidad de Jelena, que desde ese mes de junio ha seguido demostrando que lo suyo no fue casualidad.
Dejó grandes resultados en torneos como Wimbledon, Wuhan o Beijing, dejando claro que las grandes plazas no le asustan. Con sólo 20 añitos, Ostapenko se presenta como una de las grandes tenistas a seguir en los próximos años por su mentalidad y poderosos golpes. Acabará el año como número 7 del mundo en una temporada inolvidable para ella.
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Sloane Stephens y las chicas de EEUU
17 años después, EEUU volvió a ganar la Copa Federación tras derrotar en una apasionante final a Bielorrusia. Las chicas estadounidenses rubricaron así el gran momento que vive actualmente el tenis femenino en su país, después de acabar con cuatro tenistas en el Top 20 (dos de ellas en el Top 20) y de copar todos los puestos de semifinales del US Open con Vandeweghe, Venus, Keys y Stephens. Ésta última fue quien se llevó el gato al agua en una final muy bonita para los aficionados estadounidenses, que lo vivieron como una fiesta nacional.
Sloane, que sólo pudo jugar en todo el año cuatro torneos antes del US Open por una grave lesión, se coronó como campeona ante todo pronóstico después de dos semanas de juego espectaculares aunque la estadounidense de 24 años ha sufrido en sus carnes lo que significa ganar un grande así de primeras y no ha podido volver a saber lo que es ganar un partido desde entonces, ya que los seis encuentros que ha disputado desde aquella final ante Keys los ha perdido. La pretemporada le vendrá genial para situarse mentalmente y afrontar 2018 con energías renovadas.
Wozniacki acaba el año por todo lo alto
A finales del año pasado se rumoreó con que Caroline estaría pensando dejar el tenis para centrarse en sus negocios y formar una familia. Su 2017 ha probado que hizo bien en seguir ya que ha jugado 8 finales, levantando dos títulos, uno de ellos el prestigioso trofeo de "Maestra", en Singapur.
Acabará el año como número 3 del mundo y con un momento personal inigualable, ya que hace pocos días anunció en sus redes sociales que se prometía con su novio, David Lee, con quien se casará probablemente en 2018. Habrá que ver si esto no supone su retirada de las pistas a corto plazo, pero de momento, Caro tiene todavía mucho que decir en el circuito.
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Lucha titánica en el Top 10
En ciertas fases del año, la lucha por entrar en las finales de Singapur fue tremenda. Había varias jugadores dentro del Top 10 con una cantidad de puntos muy similar, que hacía que subieran y bajaran constantemente en el ranking de la Race cada semana.
La diferencia de nivel entre un buen grupo de tenistas es muy pequeña y esto ha hecho que acaben el año con apenas 1000 puntos de diferencia entre la 7ª clasificada, Ostapenko (5.010 puntos) y la 2ª, Muguruza (6.135), lo que habla de la igualdad existente en el top mundial del circuito femenino.
Kerber y un año para olvidar
Se las prometía felices la alemana, que comenzó el año siendo la número 1 y viniendo de ganar el US Open. Su fallida defensa en Australia ya hizo presagiar que no sería un año fácil para Angie, que termina el año con 24 derrotas y en el puesto 21º del ranking. La maldición de la número 1 (que no sea Serena) sigue latente en el circuito femenino, que no termina de encontrar una chica que sea capaz de ser consistente una vez se convierte en la mejor jugadora del planeta.
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Venus vive una segunda juventud
Para enmarcar el año de Venus, que ha dosificado sus apariciones en los torneos, participando principalmente en aquellos de importancia, logrando bastante buenos resultados. A sus 37 años, Venus ha jugado este año dos finales de Grand Slam, en Australia, donde cayó ante su hermana Serena, y en Wimbledon, donde fue derrotada por Muguruza. No ha podido levantar ningún título, pero termina el año como número 5 del mundo y demostrando a todos que la edad es sólo un número.
Bouchard sigue por el mismo camino
Quizá no sea noticia después de lo visto en las últimas temporadas, pero la canadiense hace tiempo que perdió el camino y no lo ha vuelto a encontrar. Fuera de las pistas sigue acaparando portadas y en este 2017 ha dado más que hablar por lo que ha hecho fuera del tenis que no por sus logros. Su cita con un fan de Twitter dio la vuelta al mundo y protagonizó una de las sesiones en bikini de la revista Sports Illustrated. Jugar ante Sharapova le motivó para dejar en Madrid su mejor partido del año, un espejismo en el desierto, ya que llegó a caer incluso ante la 896 del mundo en un torneo ITF en el que decidió jugar para intentar ganar confianza. Termina el año como 83ª del ranking.
Kvitova, todo un ejemplo de lucha
Después de ser atacada con un cuchillo en su casa por un extraño, Kvitova recibió cortes en su mano izquierda que le hacían estar insegura sobre su posible fecha de regreso en las pistas. Después de hacerse pública la foto de cómo tenía su mano y de reconocer que aún le costaba sentir dos dedos, la checa volvió a muy buen nivel y pudo lograr el título en Birmingham, en la que era sólo su segunda aparición en el circuito. Asombroso.
No podemos acabar el análisis sin mencionar el final de año de Ashleigh Barty y su más que prometedor 2018; el gran inicio de año de Kiki Mladenovic y su horrible final de temporada con 12 derrotas seguidas; el magnífico trabajo de Caroline Garcia desde que se centró en el singles; y el nivel tan bueno que hemos visto de Elina Svitolina en ciertas fases de la temporada.
La alta competición ya no volverá hasta 2018 y es hora de ver a las tenistas en las redes sociales disfrutando de sus más que merecidas vacaciones. Así pues, echamos de esta forma el cierre a la temporada 2017 en la WTA. ¿Qué os ha parecido a vosotros?