Vale la pena esperar casi un lustro si es para regresar a la cúspide de tu carrera profesional. Y no me refiero a ganar muchos títulos o a ocupar el número 1 del mundo. Ambas cosas ya las conoce muy bien Caroline Wozniacki. Lo que la danesa ha conseguido este año y sobre todo en este último torneo ha sido volver a ubicar las piezas del puzle de tal manera que ya no haya obstáculos en su camino. Una resurrección -aprovecho que se acerca Halloween- que la vuelve a enviar al saco de las mejores jugadoras del mundo, con derecho a optar a cualquier trofeo. El del WTA Finals de Singapur, de momento, ya lleva su nombre por primera vez.
"Todavía estoy temblando”, reconocía la de Odesa al terminar el encuentro y recordar el drama vivido en el segundo set con la remontada incipiente de Venus Williams. “Estaba arriba 5-0, todo iba bien, y de repente, Venus comenzó a mejorar su juego. Ella empezó a ir a por sus tiros y comenzó a servir a mi cuerpo. De verdad que estoy tan feliz de haber logrado ganar al final. ¡Ocho es mi número de la suerte! Tenía la esperanza de que pudiera vencerla al menos una vez en mi carrera, y tenía que ser hoy. Salí y lo hice lo mejor posible", reconocía la europea.
Tan clara se llegó a ver la situación que muchos incluso abandonaron el estadio pensando que estaba todo el pescado vendido. Pero así es la WTA y así reaccionan las grandes campeonas como Venus, sin tirar la toalla hasta el último segundo. "Williams comenzó a variar el servicio un poco más, entonces la multitud empezó a meterse en el partido y apoyarla, obviamente, porque querían un partido más largo. Aquello me sirvió para recordarme a mí misma que todavía estaba despierto y que era yo la que estaba liderando el encuentro, que era yo la que podía cerrar este partido en este momento", confesó Wozniacki.
Han sido ocho días de auténtico lujo donde una mujer demostró estar realmente por encima del resto, con todas las letras. Esa mujer es hoy la campeona y ya piensa en seguir dando guerra en 2018. "Al entrar en el torneo ya sabes que va a ser difícil. Estoy muy orgullosa de cómo jugué toda la semana, de cómo luché y cómo realmente produje una gran pelea en cada duelo. Estar aquí con el trofeo significa mucho y es una gran manera de terminar el año. Eventualmente tenemos que trazar una línea y ahora nos toca aceptar que ha sido una gran temporada. Dentro de un mes comenzaré a prepararme para el próximo curso, pero por ahora no tocaré una raqueta durante las próximas cuatro semanas, simplemente estaré un poco en forma para mantener el ritmo”, concluyó Caroline.

