La primera bala del WTA Finals 2017 ya está en la diana. Karolina Pliskova ha derrotado a Venus Williams en el estreno del Grupo Blanco (6-2, 6-2) en un partido que fue siempre por la vía rápida a favor de la checa y donde se notó que las condiciones no acompañaron demasiado a la jugadora norteamericana. Triunfo cómodo para la tenista de Louny, candidata a todo en el torneo asiático y mostrando una versión muy peligrosa de cara al resto de jornadas. La mejor sacadora del mundo tiene el rifle cargado y amenaza con recuperar el trono del vestuario.
Aunque la pista en Singapur se empeñe en ser lenta, aquí había dos jugadoras que iban a proponer una película totalmente distinta. Fuertes servicios, restos fugaces, derechas portentosas y golpeos de revés con muy mala intención desde cualquier punto del cemento. Ganaría la que metiera la marcha más alta, aun con el riesgo de chocar, algo que Pliskova entendió a la perfección desde la primera bola. El bagaje entre ambas eras de 1-1, demasiado escueto para sacar una conclusión, aunque siempre se habían dado marcadores muy apretados entre ambas. El 6-2 de salida a favor de Karolina hizo pensar que podríamos ver la primera excepción. Y no nos equivocábamos.
A Venus le costaba, necesitaba algo más de dinamita en una pista que no le ayudaba a hacer daño con la derecha, mientras que Pliskova sí se acoplaba mejor a esos intercambios largos para después sentenciar con un winner a la mínima oportunidad. La estadounidense, clasificada para Singapur con tan solo trece torneos disputados, perdió en seguida el rumbo del segundo parcial cuando un nuevo break le daba ya ventaja a su rival, un 4-1 que sonaba casi ya irrecuperable. Por si faltaba algo por fallar, la mayor de las Williams se empezó a diluir en la pista cargándose de dobles faltas y errores por falta de concentración. No estaba cómoda, no encontraba su tenis y no tuvo más tiempo para pensar en soluciones. La primera batalla del torneo acabaría en manos de la tenista europea.
Gran comienzo de una Pliskova que busca aquí su título más importante del año y, si la situación se lo permite, recuperar ese número 1 mundial que ahora mismo ostenta Simona Halep. El comienzo, sin embargo, ha sido igual de bueno que en 2016, con una victoria de renombre ante una rival directa, aunque luego fuera el único triunfo que lograría en el torneo. Ahora la checa descansará un par de días antes de plantarse ante su siguiente reto: Garbiñe Muguruza.

