Mantener el máximo nivel durante dos semanas es el gran reto de cualquier tenista que se presenta en un Grand Slam. 14 días de rutinas, entrenamientos, análisis tácticos y partidos de tremenda exigencia. El reto de cualquiera y la gran diferencia entre los buenos jugadores y los mejores, es la continuidad, la capacidad para desplegar su mejor tenis con regularidad y en los mejores escenarios. Roberto Bautista y Daria Gavrilova se enfrentan al reto de tener que cambiar el chip en apenas un día, olvidarse de su esplendorosa semana previa al Grand Slam neoyorquino y cosechar sus objetivos en éste.
Los grandes suelen descansar y entrenar duro en la semana anterior a la disputa de un major. Cogen ritmo, se aclimatan a las condiciones de la pista y pulen detalles. Pero también hay muchos otros tenistas que ven en esos días su oportunidad para adquirir confianza y puntos. Sin embargo, no suele ser sencillo complementar el éxito en un torneo previo con el buen nivel en un major. De los 11 ganadores en torneos previos, tan solo tres han llegado a la segunda semana y dos de ellos se fueron satisfechos del Grand Slam.
[getty:813377408]
Y es que aunque Novak Djokovic accedió a los cuartos de final de Wimbledon tras proclamarse campeón en Eastbourne, su bagaje no fue nada positivo. El serbio tuvo que retirarse por lesión y se despidió de lo que resta de temporada. Johanna Konta sí se fue satisfecha con sus cuartos de final en el Open de Australia 2017 después de lograr el título en Sidney. La británica sucumbió ante la todopoderosa Serena Williams. Sin embargo, quien aprovechó mejor la confianza adquirida en la semana previa a un Grand Slam fue Stan Wawrinka, que tras ganar en Ginebra, se metió en la final de Roland Garros 2017.
Estos casos son los únicos de éxito tras levantar un titulo cuando ya estaba hecho el sorteo del cuadro de uno de los cuatro grandes. Y es que en el Open de Australia 2017, Jack Sock no pasó de la tercera ronda a pesar de su triunfo en Auckland y Gilles Muller no pudo aprovechar la confianza adquirida tras ganar el que fue su primer título ATP, en Sidney, y se quedó en segunda ronda del torneo celebrado en Melbourne.
[getty:839062082]
Anecdótico fue el caso de Yuichi Sugita en Wimbledon 2017, quien cayó en segunda ronda ante Adrian Mannarino, precisamente el tenista al que se había impuesto en la final del Antalya Open unos días antes. Aunque si de situaciones inesperadas se habla, es preciso referirse a la de Elise Mertens en el Open de Australia 2017, o mejor dicho fuera de él. Y es que la belga no contaba con ranking suficiente como para entrar al cuadro final y estaba inscrita en la previa. Sin embargo, no pudo disputarla al llegar a la final del WTA International Hobart y proclamarse campeona, en lo que fue una alegría algo agridulce.
Samantha Stosur, ganadora en Estrasburgo, no pudo pasar de octavos de final en Roland Garros, mientras que Kiki Bertens venció en Nuremberg pero sucumbió en segunda ronda del Grand Slam parisino, donde defendía las semifinales cosechadas el pasado año. En cualquier caso, las derrotas más sorprendentes fueron las protagonizadas por Jo-Wilfried Tsonga en Roland Garros y Karolina Pliskova en Wimbledon.
[getty:690426654]
El galo llegaba con la vitola de candidato a todo tras su buen hacer en Lyon pero cayó en primera ronda contra Renzo Olivo, para desesperación de la parroquia francesa. Por su parte, la checa se presentó en Wimbledon con el aval de haber ganado en Eastbourne pero Magdalena Rybarikova le sacó del torneo en la segunda ronda, en lo que supuso uno de las grandes sorpresas de la temporada, hasta el momento. Y es que no ha de ser fácil mantener la concentración durante tanto el tiempo y amoldarse rápidamente a un nuevo torneo, llevando una carga de partidos notable en la semana previa.
Roberto Bautista debe intentar llegar, al menos a octavos de final, haciendo valer su ranking e igualando su mejor resultado en este torneo. Si logra hacerlo puede darse por satisfecho y su participación en Winston-Salem no habrá tenido ningún efecto negativo. Daria Gavrilova no ha ganado nunca un partido en Flushing Meadows pero su condición de 25ª cabeza de serie le obliga a buscar, al menos la tercera ronda. ¿Podrán el español y la australiana mantener en el US Open 2017 su gran nivel de la semana pasada?

