Ganar con solo 17 años un torneo WTA International, en apenas tu segunda participación en un torneo de tal categoría, no debería ser considerado casualidad. Pero en el circuito WTA estamos, por desgracia, acostumbrados a jugadoras que son flor de un día. No parece que vaya a ser el caso de la checa Marketa Vondrousova, última perla de la escuela del este. Tras vencer en el WTA International de Biel y sumar a principio de año el ITF 15000 de Stuttgart-Stammheim y el ITF 25000 de Grenoble (los tres en superficie rápida indoor), hoy se ha hecho con el ITF 100,000 de Trnava (Eslovaquia) sobre arcilla, al derrotar en la final a la paraguaya Verónica Cepede por 7-5 7-6(3). No es tan importante la victoria como su próxima entrada en el Top100 el lunes y la confirmación de que ha llegado para quedarse, pudiendo jugar bien sobre todas las superficies y con un juego que asombra por su madurez dentro de la pista. Seguro que escucharemos hablar de ella en los próximos meses.

