Hay días en los que jugar bien no es importante pero es preciso saber ganar. De hecho es esa una habilidad que solo tienen los más grandes del mundo en cualquier disciplina, y que en el caso del tenis adquiere una importancia superlativa. Rafael Nadal está curtido en mil batallas y tiene una gran capacidad de análisis para discernir qué es preciso hacer en cada momento. En cuartos de final del Masters 1000 Montecarlo 2017, en el frío de la noche monegasca y ante un rival incómodo como Diego Schwartzman, se exigían cosas que iban más allá del buen juego.
"No esperaba jugar en estas condiciones pero hay que estar preparado para todo", señaló el balear en su comparecencia ante los medios de comunicación. "He sido listo mentalmente para aceptar que no tocaba jugar a un gran nivel, sino buscar soluciones en todo momento y saber sufrir", declaró el español que tuvo serios problemas para encontrar golpes ganadores, salvo en el tramo final de partido. "Al final me he decidido a pegar mucho más duro con el drive y he encadenado varios puntos buenos".
[getty:670732222]
El aplomo del de Manacor en la pista se extendió a una rueda de prensa sucinta, en la que Rafael buscaba irse cuanto antes para poder recuperarse plenamente. La jornada fue muy larga y el español ha sido el último en abandonar el club, con poco tiempo para hacer las rutinas necesarias para recuperarse y estar listo de cara a las semifinales. En ellas, se verá las caras con David Goffin, después de que éste eliminara a un desdibujado Novak Djokovic.
"Es un gran jugador y está demostrando un gran nivel durante varios años. Sé que puede ganar a cualquiera y él también lo sabe porque cada vez le veo con más confianza", afirmó con admiración hacia su rival un siempre generoso Nadal. "Es muy completo en todas las superficies y eso es muy importante hoy en día. Luchará por estar entre los mejores del mundo tarde o temprano", dijo el español que le conoce bien a pesar de no haber disputado ningún partido oficial uno contra otro.
[getty:630714100]
Y es que se vieron las caras en el Mubadala World Tennis Championship 2017 y esta misma semana han entrenado juntos. "No le veo puntos débiles, tiene un revés genial y es muy rápido. Va a ser complicado, necesitaré mi mejor nivel para que no pueda golpear en situaciones cómodas", aseveró contundente un Rafael Nadal que tiene puestas muchas esperanzas en poder alzarse con el que sería su décimo título en Montecarlo.

