China, el gigante que se empequeñece con una raqueta de tenis
China sigue sin despegar en el tenis, sobre todo en el circuito ATP, a pesar de ser una gran potencia en el mundo del deporte.
Parece difícilmente creíble pensar en que de 1.382.504.915 personas que habitan en China, no haya ni un solo hombre capaz de meterse entre los 100 mejores tenistas del mundo. Es una mera cuestión de estadística, de probabilidad, que se ve puesta en entredicho con la incapacidad del gigante asiático por desarrollar el tenis entre el sector masculino. En el circuito WTA sí hay una presencia de cierta relevancia de jugadoras chinas, como son Shuai Zheng, Qiang Wang, Shuai Peng o Saisai Zheng, todas ellas clasificadas en el top-100, fruto de las crecientes inversiones del gigante asiático en el mundo del tenis y un interés cada vez mayor por este deporte.
No han sido pocos los intentos de instituciones internacionales de tenis, como ITF, ATP y WTA, por aproximarse a un mercado potencial tan notable como el chino, organizando cada vez más torneos con el objetivo de suscitar el interés de la gente. La asistencia media a estos torneos es buena, pero no parece haber sido suficiente para generar una industria del tenis en China. Ni siquiera los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 hicieron que el gigante asiático invirtiera en proyectos integrales y a largo plazo de formación de jugadores.

No es un deporte fácil el tenis, y menos si la tradición es nula. Se requieren entrenadores extranjeros que sean capaces de ir inculcando poco a poco la sabiduría de este deporte en locales, así como instalaciones completas. No es mucho el espacio existente para dichas instalaciones en las grandes ciudades, colmatadas de gente e infraestructuras y con niveles de contaminación que incitan a jugar bajo techo, algo que en el caso del tenis hace que las inversiones en la construcción se disparen.
El tenis de mesa y el bádminton copan el interés de la población china en cuanto a deportes de raqueta, siendo parte del sentimiento identitario y la cultura china. Centros de alto rendimiento, gran cantidad de mesas públicas, métodos de entrenamiento único y transmisión de estos deportes de padres a hijos, hacen que se erijan en grandes protagonistas y atraigan a una gran cantidad de jóvenes. Las características técnicas requeridas para el tenis de mesa y el bádminton son radicalmente opuestas a las del tenis, e incluso se podría decir que incompatibles, lo cual juega en contra del mismo, siendo muy difícil que compita contra dos disciplinas que los chinos practican desde que apenas pueden sostenerse sobre dos piernas.

El mejor tenista chino actualmente es Di Wu, que ocupa el puesto 159 del mundo a sus 25 años, seguido por Ze Zhang, 201 del ránking ATP con 26 años. La edad de ambos les presenta como hijos de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, vestigios de un intento poco decidido y eficaz del gigante asiático por producir jugadores aprovechando la cita olímpica. Sin embargo, la dureza del circuito ATP les ha relegado a un papel secundario. Di Wu entró en los anales del tenis chino al ser el primer jugador de este país capaz de ganar un torneo Challenger. Fue en febrero de 2016, en el torneo de Maui (Hawai), al vencer en la final al mismísimo Kyle Edmund, que a la postre ha sido uno de los tenistas revelación del año.
La perspectiva de futuro para el gigante asiático no parece ser muy halagüeña, al no atisbarse jóvenes capaces de cambiar esta situación. Yibing Wu, que con 17 años ya ha disputado torneos Challenger, no parece tener el potencial requerido para erigirse en un tenista de referencia. Sin embargo, si hay una buena noticia para los jóvenes chinos que quieran dedicarse al tenis, es la recurrencia de torneos ITF y Challenger celebrados en su país, lo cual facilita su progresión, algo que no ocurre en España, una de las mayores potencias mundiales en el mundo del tenis.

En lo que respecta a la Copa Davis, China se encuentra en el Grupo I, categoría que atesora desde 2010. No pasa problemas para mantener la categoría pero aún está lejos de poder dar el salto al Grupo Mundial, habiendo caído ante países como Kazajstán, Australia, Uzbekistán, Tailandia y China Taipei. Precisamente contra éste último, disputará la primera ronda de la Copa Davis 2017, donde espera contar con la presencia de sus dos grandes baluarte, Di Wung y Ze Zhang, habituales en esta competición.
Quizá estos dos jugadores no lleguen a alcanzar grandes cotas de éxito, pero su buen tono general y, sobre todo, implicación en la Copa Davis, puede ser una fuente de inspiración para muchos jóvenes que quieran dedicarse al tenis y provocar el ansiado salto cualitativo de China en este deporte.