Pocos esperábamos ver a Andy Murray vestido de favorito en estas fechas. Justo en la última semana de curso, con las ATP World Tour Finals a la vuelta de la esquina, un certamen donde logró superar las semifinales. Pero así es el tenis. El escocés, convertido en el nuevo líder de la clasificación, pugnará en el 02 Arena por proclamarse maestro ante los otros siete candidatos, entre ellos, el pentacampeón Novak Djokovic.
"He sido consistente en los grandes eventos y he jugado muy bien. Incluso los partidos que perdí fueron muy ajustados, como en el Abierto de Estados Unidos o en la Copa Davis, ante Del Potro. Ha sido el mejor año de mi carrera", resume el de Dunblane.
"Me siento muy bien, claro está, pero no hay nada diferente comparado con la semana pasada. Me levanto a la misma hora de siempre. Quizá uno se siente más cómodo y con más confianza durante un partido o antes de un torneo", aclara. “Me siento más preparado que en los últimos años. La pasada temporada fue difícil porque me preparé para el torneo jugando en tierra batida, de cara a la final de Copa Davis en Bélgica”, recuerda antes de afrontar su octava participación en el torneo.
"Este año he tenido algunos días de descanso, he practicado aquí y me estoy quedando en mi casa, no en un hotel. La pista es, quizá, algo más rápida, pero eso es una buena noticia", revela el pequeño de los Murray, quien sueña con redondear una temporada fantástica, la mejor de su trayectoria, con un hipotético noveno título.
Pero no será fácil, un serbio con ganas de revancha otea ya la sexta corona maestra, aunque por encima de todo, el gran objetivo, sea recuperar el orgullo y el terreno perdido los últimos meses. "Novak no ha hecho su mejor tenis en los últimos meses, pero lo hará. Regresará pronto y aquí, en Londres, ha ganado los últimos cuatro años, por lo que todo apunta a que disputará un gran torneo", concluye el británico.

