Iga Swiatek afronta la gira de hierba con la presión de ser la vigente campeona de Wimbledon, y con el dolor de haber caído en Roland Garros 2026 antes de lo previsto. Sin embargo, en París se erigió la figura de su compatriota Maja Chwalinska como una de las grandes historias de los últimos años, algo que la tenista polaca ha querido alabar en una entevista con WP SportoweFakty.
"Fue un torneo increíble para Maja, una experiencia que le cambió la vida. Lo más importante es el camino que ha recorrido. Es una historia preciosa porque demuestra lo diferente que es alcanzar el éxito en el deporte y a qué ritmo. Me alegra mucho que Maja llegara a la final y derrotara a jugadoras de primer nivel. Tuvo la oportunidad de experimentar todas las emociones que conlleva ser jugadora de Grand Slam, algo totalmente distinto a otros torneos", afirmó Swiatek.
De hecho, fue la primera en apoyar a su compatriota ronda a ronda, ya que es una gran noticia para su país. "Vi todos los partidos de Maja excepto la final, porque para entonces ya había vuelto a entrenar. Sé por todo lo que ha pasado Maja y me alegra que haya cambiado su vida gracias al esfuerzo que ha dedicado. Es fantástico que haya recibido tanto apoyo. Torneos como este cambian la percepción que la gente tiene de una jugadora. Espero que tenga un impacto positivo en ella", sentenció.

Swiatek desvela la mayor lección que aprendió en Roland Garros
A nivel personal, Roland Garros también fue un duro golpe para Swiatek, ya que cayó ante Marta Kostyuk antes de lo previsto. Sin embargo, también saca un aprendizaje de ello. "No estaba muy contenta, pero logré tranquilizarme. Al fin y al cabo, perder es parte inevitable del deporte. Con la edad, me cuesta menos asimilarlo y estoy en una etapa en la que solo miro hacia el futuro", afirmó.
De hecho, sigue confiando plenamente en su nueva aventura con Francis Roig como entrenador. "Roland Garros me enseñó paciencia y a aceptar el proceso. Se trata de comprender que no todo lo que hacemos dará los resultados rápidos que esperamos. En los primeros años de mi carrera, los resultados llegaban de forma constante y temprana. Sin embargo, la cruda realidad es que el deporte no funciona así. Tuve la suerte de experimentarlo. Ahora intento aprender a ser paciente y a confiar en el proceso que comenzó en abril".
Por último, dejó una reflexión que muestra la madurez de Iga, algo que no se le veía hace unos meses. "Sé que los cambios no darán resultados inmediatos, y trato de creer que estoy en el camino correcto para mejorar mi tenis. La derrota no debería definirme. Por supuesto, no son cosas agradables, y los aficionados probablemente se ven profundamente afectados por mis derrotas, pero conozco los desafíos que enfrento; debo ser humilde ante este deporte. El tenis no es fácil y pone a prueba a los jugadores prácticamente cada semana. Para mí, lo único que importa es la perspectiva general".

