Alejo Mancisidor: “Lara necesita trabajar en intensidad y concentración”

El técnico español nos habla de un proyecto ilusionante junto a Lara Arruabarrena en 2017. “Lo veo como un reto personal, estoy motivadísimo”.

Fernando Murciego | 5 Nov 2016 | 10.00
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No ha sido un año fácil para Alejo Mancisidor. El hombre que llevara a la élite a Garbiñe Muguruza emprendió una nueva aventura esta temporada junto a Tita Torró, un viaje que no llegó a buen puerto debido a las frecuentes lesiones de la valenciana. Pero esta experiencia solo ha hecho que multiplicar más todavía las ganas del guipuzcoano para afrontar un reto distinto en 2017: Lara Arruabarrena. El técnico vasco atiende a Punto de Break para conversar acerca de todos estos temas y demostrar, una vez más, que el tenis sigue siendo un factor indispensable en su vida.

¿Cómo acabó todo con Tita?

Han sido diez meses de trabajo, desde diciembre hasta esta misma semana. Todo empezó muy bien, con una idea de llevar su juego a las pistas rápidas y que pudiese competir con las buenas, los primeros dos meses fueron muy correctos hasta que llegó Acapulco y se lesionó de la costilla y se le reprodujo la lesión que había tenido el curso anterior en Asia. Estuvo cuatro meses sin hacer absolutamente nada y en su regreso gana a una top100, pero en el segundo partido se vuelve a lesionar, esta vez de la muñeca izquierda, por la que se ve obligada a parar casi tres meses. Hemos tenido mucha mala suerte, ni siquiera pudimos coger el ranking protegido. Después hemos jugado 5-6 torneos más pero era muy complicado después de siete meses sin competir. Ahí decidimos que yo le seguiría ayudando, echándole un cable en lo que necesite, pero terminando la ayuda en pista como técnico principal.

Si la relación entre vosotros era fantástica, ¿por qué nunca surgió la posibilidad de daros una segunda oportunidad en 2017?

Principalmente porque ella ya perdía mucho ranking. Yo pienso que ella tiene opciones a volver al top100, por eso en parte voy a seguir ayudándola en ciertos aspectos, pero tiene que empezar muy desde atrás (top500 más o menos) en un proyecto donde es muy duro estar y que lleva muchos meses de recuperar. También que yo llevaba ya un año fuera de los torneos importantes y no me podía permitir el lujo de seguir estando fuera más tiempo.

Y un mes y medio tras dejarlo con Tita, aparece Lara

A partir de septiembre yo quedo con Tita para hablar y acordamos, tal y como han ido las cosas, coger caminos diferentes. A partir de aquí me empiezo a mover y sobre la mesa aparecen dos opciones muy buenas, una en particular que prefiero no comentar, y luego como tercera me llega la de Lara. Pero el interés que veo yo en Lara, la forma en la que me habla, lo convencida que está de que quiere un cambio, que quiere mejorar… todo eso me convenció para ir con ella. Valoré más toda esa ilusión que transmitía que cualquier otra opción.

Defíneme a Lara como tenista

Es una jugadora que hace todo bien pero no hace nada excesivamente bien. Todos sus golpes pueden rondar el ‘7’, menos el físico que es un ‘9’, es espectacular, pero si quiere estar más arriba hay que darle un plus de velocidad y de resistencia. Mentalmente me parece una jugadora muy interesante, con las ideas claras y muy inteligente jugando, simplemente le faltan dos marchas de intensidad. El trabajo va encaminado a convertir ese ‘7’ en un ‘9’ ganando la intensidad de las top10 en los entrenamientos.

¿Dónde está su mayor potencial y cuáles son sus puntos a mejorar?

Para mí lo bueno de Lara es que es una chica muy trabajadora, es muy alegre en el día a día, que esto es vital. Transmite mucha simpatía, siempre está contenta y no te da problemas. Tiene un juego muy completo y físicamente es muy buena. Como aspectos a mejorar, la intensidad. Viene acostumbrado a trabajar a un ritmo que hace que esté en el ranking actual, entonces tenemos que trabajar dos pasitos más en intensidad y concentración para que luego en el partido pueda rendir de principio a fin.

Vas a cogerla en un momento de forma óptimo, con un título bajo el brazo y con su mejor ranking de siempre

Es un reto fantástico en el que ambos hemos puesto mucha ilusión. Lara es la que ha dado el gran paso de decir: “Tengo que hacer algo, con lo que estoy haciendo no es suficiente”. Y para mí, cogerla ahora con su mejor ranking y en un gran momento de forma es un reto espectacular y un premio a todos los años que llevo. El proyecto de Lara me causa mucha ilusión y me hace estar especialmente motivado, para mí es un reto personal.

¿Algún objetivo para esta temporada?

Que el día a día sea cómodo y que los dos miembros del grupo de trabajo se sienten bien y se respeten. Simplemente eso. Los dos somos guipuzcoanos, yo le he asesorado muchas veces tiempo atrás y ya tenemos una relación consolidada de hace años. De rankings ya sabéis que no me gusta hablar, el objetivo este año es subir el nivel de intensidad de ‘5’ a ‘8’, algo que parece fácil pero que para nada lo es. Ella lleva muchos años trabajando muy bien, pero si considera que puede tirar más para arriba será por algo. Creo que si consigue subir esos dos peldaños puede hacer grandes cosas en el circuito

Supongo que todas las experiencias que viviste con Muguruza servirán hoy para caminar mucho más firme

Sin duda. Yo ya había estado con muchas chicas dentro del top50 y top30, pero nunca había trabajado con una top20 y sobre todo después de haber estado junto a ella desde tan atrás en el ranking. Al final, por mucha experiencia que tengas, si nunca has estado en una final de Wimbledon, no es lo mismo estar por primera vez que ya haber estado. Todas esas experiencias me han hecho crecer mucho como entrenador y me han enseñado muchas cosas para, ahora, con otras jugadoras, poder utilizarlas en caso de llegar a esas rondas. Garbiñe ha sido una jugadora que me ha hecho aprender muchas cosas.

¿Cómo ves a Garbiñe? Ella misma afirma que prefiere ganar un título de Grand Slam por año y como si no gana ningún partido más. Es como una gran ambición limitada.

Primero habría que ver cómo ha estado trabajando este último año, cosa que no tengo ni idea y tampoco voy a guiarme por cosas externas. Yo cuando trabajé con ella sabíamos que para llegar al número 1, que es lo que siempre ella había querido, había que trabajar mucho la regularidad. Probablemente lo esté haciendo, sin duda, aunque luego choque con sus resultados o sus declaraciones. No es nada fácil, yo recuerdo estar con ella y recibir mucha presión por su forma de jugar, como si tuviera que subir más rápido en el ranking. Se ha de entender que hay jugadores que aunque no tengas golpes tan buenos, mentalmente son animales. Cuánta gente le gustaría ser irregular y estar dentro del top10, muchos lo firmarían.

Se vienen tiempos duros en el tenis profesional con el gobierno del palo y la ley del ‘pim-pam-pum’. Sin embargo, en el vestuario femenino, ahí están Kerber, Radwanska o Halep por delante de Garbiñe, Keys o Pliskova.

Evidentemente estamos ante dos perfiles. Cuando yo estuve con Garbiñe la idea era ir por las vías del juego agresivo, si ves las que están subiendo ahora suelen tener este tipo de juego, por ejemplo Pliskova o Keys. Pero hay un factor opuesta del tenis femenino respecto al masculino. En la ATP es posible que ahora mismo estén en activo tres de los cinco mejores jugadores de toda la historia; en el femenino, todo lo contrario. Contando por supuesto que Serena ya está bajando, no hay un número 1 clara. Veo que es un momento donde puede haber unas 8 jugadoras que suban a lo más alto, es el momento ideal para cualquier jugadora de convertirse en número 1. El tenis femenino carece de cracks, hay excelentes jugadoras pero no hay ninguna que sobresalga del resto.