Jannik Sinner lo ha vuelto a hacer. El tenista italiano se ha impuesto a Daniil Medvedev en las semifinales del ATP Roma 2026 para meterse en su sexta final de Masters 1000 consecutiva y seguir avanzando a ritmo de récord. El número uno del mundo se impuso al ruso por un marcador de 6-2 5-7 6-4 tras dos horas y 35 minutos de partido, acabando en la tarde del sábado debido a la lluvia.
A pesar de que Daniil Medvedev jugó a un gran nivel en un torneo que ya ganó y se le da a la perfección, poco pudo hacer ante Sinner, que desde hace meses viene jugando a un nivel magnífico. El tenista italiano sabe que el ATP Roma es el único Masters 1000 que le queda en su palmarés, y su intención es seguir haciendo historia para poner la vara tan alta que sus números se cnviertan en inalcanzables para el resto, y mañana se enfrentará a Casper Ruud en la final con la intención de ser profeta en su tierra.
Sinner pone la velocidad de crucero ante Medvedev
El primer set tuvo poca historia, con un Sinner en la misma tónica que en las anteriores rondas del torneo. Empezó jugando agresvio y asfixiando a Medvedev, que se vio con un marcador de 4-0 abajo en pocos minutos. A partir de ahí, el tenista ruso comenzó a entrar en el partido, pero ya era demasiado tarde para dar la vuelta a una primera manga en la que se había visto desbordado por el buen hacer del número uno del mundo.

Si el primer parcial había tenido un único protagonista, en el segundo hubo un giro de 180 grados en la dinámica. Medvedev se comenzó a encontrar bien con su juego de fondo, siendo una roca a nivel defensivo y atacando cuando había que hacerlo. De hecho, consiguió un break tempranero y a punto estuvo de hacer el segundo para con 4-0, pero Sinner se repuso hasta el punto de meter el miedo en el cuerpo al tenista ruso.
Medvedev responde, pero Sinner sigue haciendo historia
Jannik le devolvió la rotura y llegaron igualados al 5-5, pero fue ahí cuando Daniil volvió a sacar su mejor tenis para meter presión y tener hasta tres bolas de set a su favor. Falló en las dos primeras, pero a la tercera fue la vencida y llevó el encuentro a la tercera marga para añadirle ese punto de drama que necesitaba y que se estaba echando en falta en las últimas apariciones del italiano.
En el set definitivo hubo de todo, y en el caos fue donde Sinner se encontró mejor. Nada más comenzar consiguió la rotura, y a partir de ahí no soltó el pie del acelerador hasta lograr su cometido. Con 4-3 en el marcador apareció la lluvia, y el partido se tuvo que aplazar hasta el sábado, pero en la reanudación Sinner acabó logrando su cometido y sellando su pase a una nueva final de Masters 1000 con la que sigue demostrando que es el mejor tenista del mundo en este momento. Habrá que ver si un especialista en tierra batida como Ruud es capaz de frenarle o sigue imparable en su camino a ser el más grande.

