Pouille sigue sin ser rival para este Murray

Andy Murray marca de nuevo distancias con el francés, derrotándole en dos fáciles mangas (6-3 6-0), para llegar a los cuartos en Bercy

Alejandro Arroyo | 3 Nov 2016 | 20.17
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.

Streaming Challenger Poznan en directo
🎾 Martin Krumich vs Joao Lucas Reis da Silva
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Andy Murray se clasificó para los cuartos de final de Paris-Bercy tras derrotar en dos comodísimos parciales al francés Lucas Pouille (6-3 6-0). El escocés puso frente al espejo al talentoso tenista galo, muy lejos de poder aún construir partidos ante jugadores como Andy. El número 2 del mundo exigió de nuevo una precisión, templanza y consistencia que nadie está pudiendo ofrecer a la vez y en cada punto.

De hecho, lo visto no fue muy diferente a lo que ocurrió en Shanghai, en el último precedente entre ambos. El francés tomó conciencia nuevamente de la distancia que existe en casi todos los ritmos de juego con el jugador más en forma del mundo. El tenis de Pouille, en plena fase de aprendizaje para mostrarse competitivo e igual ante un tenista del calibre de este Murray, quedó avergonzado ante la cantidad de riesgos que tuvo que tomar para crear apuros y producir ventajas.

En su arranque, un ejemplo. En un primer juego que termina abrazando el escocés, Pouille lanza la mano con total agresividad para generar las primeras bolas de break, pero termina cediéndolo por otros tantos errores, fruto de la búsqueda del winner y el rallý corto. Como factor sorpresa funcionó en momentos muy determinados, pero el partido, bajo los cauces de un jugador que controla todo lo que sucede, fue cayendo del lado de Andy con el paso de los minutos. Para hacer daño real a Andy no basta con tirar y variar, se debe ser superior en todas las velocidades y situaciones.

El número 2, que no juega sólo, empujado por un estímulo imposible de igualar en cualquier tenista actual, fue aumentando su concentración, pasando a dominar cada punto y cada juego. Pouille, enfocado a intentar golpes de todo tipo y jugadas diferentes para crear algún punto de inflexión, terminó frustrado por el tipo de error no forzado que se produce por la tremenda exigencia a la que somete Murray, capaz de cubrir la pista con todo; sembrándola de defensas, contragolpes y passings que sólo él atesora a día de hoy.

Lucas, lejos aún de la continuidad y la consistencia para variar el juego sin perder referencias, volvió a acusar sus problemas de movilidad lateral para levantar bolas, ganar puntos con segundo servicio (23%) -implacable siempre el británico ahí- y restar con su derecha en el lado de la ventaja, con la que bloquea en exceso, perdiendo mucha iniciativa desde atrás. Los números narraron con sencillez no sólo el nivel, sino el tipo de tenis y el acierto necesarios que en estos momentos se requieren para incordiar a un Murray que, a diferencia de ayer, escapó de los altibajos para continuar con su sueño.