Mónica Puig está viviendo un sueño absoluto en Río de Janeiro. La puertorriqueña consiguió una de las mejores victorias de su carrera profesional este martes al eliminar a la vigente campeona de Roland Garros, Garbiñe Muguruza. “Pongo esta victoria entre lo más grande en mi carrera. Esto es una vez cada cuatro años y estoy en las nubes, no me lo puedo creer”, comentó Mónica Puig tras batir a la española por un contundente 6-1, 6-1.
La número 34 del mundo admitió que su equipo de trabajo “tenia buen plan” para vencer a la española y que ella lo siguió a rajatabla. Puig admite que su entrenador con el que lleva un año trabajando, el argentino Nacho Todero, ha sido clave para poder tener una línea de trabajo ascendente en el circuito. “Le ha dado vuelta a mi juego, ha mejorado cada aspecto de mi juego, tenísticamente, físicamente y mentalmente. Estoy contenta con ellos porque han puesto mucho trabajo en la cancha”, dijo en relación a su equipo de trabajo.

La centroamericana está encontrando una regularidad que siempre anheló. “Siempre he estado ahí pero nunca pude mantener el nivel y ahora lo estoy manteniendo”. Gracias a sus buenas sensaciones, Puig admite que está como loca por conseguir una medalla olímpica, sobre todo la de oro. “Quiero esa medalla y voy a hacer lo que sea para cumplir esa meta. Es un sueño grande para mi y lo quiero mucho”, confesó en declaraciones a la página oficial de Río 2016.
Mónica Puig se enfrentará en la siguiente instancia a la 32º del ranking, Laura Siegemund, un partido complicado pero en el que se tiene fe y confianza. Y todavía tendrá un plus más cuando recuerde que está jugando por su país, el orgullo más grande de su vida. “Juego por Puerto Rico y no hay mayor orgullo que eso para mí”.

