Será la final número 11 de Grand Slam que juegue Andy Murray en su carrera. Por primera vez, no tendrá ni a Novak Djokovic ni a Roger Federer al otro lado de la pista. El británico ha perdido tres finales ante el suizo y cinco ante el serbio. Esta vez, no tendrá que lidiar con ninguno de los dos y eso le hace ser favorito ante Raonic. Jugando ante los suyos, su público, y sobre una hierba de Wimbledon que ya es casi como la del patio de su casa, Andy busca añadir un título más de Grand Slam a sus vitrinas.
La derrota ante Djokovic en Roland Garros hace un par de semanas le dejó tocado. Venía de ganar al serbio en Roma y soñaba con levantar la Copa de los Mosqueteros pero Novak jugó muy bien y Murray apenas pudo plantarle cara después de llevarse el primer set. Durante la entrega de premios, una cara que ya estábamos acostumbrada a verle y es que con esa, eran ya 8 las finales de Grand Slam que había perdido en su carrera. Pero por dentro, sabía que para Wimbledon recuperaría una carta muy valiosa que le daría muchas opciones para el major londinense. Una carta llamada Ivan Lendl.

El checo ya había dado el 'Sí, quiero' para la mitad del torneo parisino y desde el día siguiente que Murray perdió en Roland Garros comenzaron a trabajar con un objetivo claro: batir a Novak Djokovic. Comenzaron a preparar la gira de hierba juntos, y su cara reflejaba ya que las cosas eran diferentes. Junto a Lendl, Murray es otro. Se nota. Se siente. La primera victoria no tardaría en llegar. Queen's le vio salir campeón por quinta vez, precisamente ante Raonic, y le dejó con la confianza por las nubes de cara a Wimbledon.
Su camino a la final tampoco ha sido sencillo aunque quizá sí que haya sido un poco más fácil que el de Raonic. Sólo Kyrgios, Tsonga y Berdych han sido los rivales de más entidad en estas dos semanas en Londres, pero en todos se mostró muy superior, excepto por esos dos sets en los que se complicó ante Tsonga. Decía Andy que la hierba de Wimbledon es casi como la del patio de su casa para él, y eso se nota. Cada vez se le ve más cómodo en Wimbledon y su tenis toma una dimensión superior ante los suyos. Los británicos aun tienen en la memoria el título de Copa Davis que les dio hace unos cuantos meses y están ávidos de más trofeos y éxitos después de todo lo que está pasando el país, tanto deportiva como políticamente.

La pista central del All England Tennis Club ya le vio triunfar hace cuatro años en los Juegos Olímpicos, consiguiendo el oro, y la copa de campeón de Wimbledon hace tres. Ya sabe lo que es vivir una final allí y quiere aprovechar la inexperiencia de su rival en un encuentro como este para hacer valer su favoritismo y también, que por primera vez en su carrera no tendrá que batallar ante Djokovic o Federer por salir campeón de Grand Slam.
¿Podrá Murray salir campeón de esta edición de Wimbledon? Es el claro favorito y será imposible que alguien salga más cómodo que él a jugar ya que Andy juega en casa.

