Pocos ‘peros’ se pueden sacar al inicio de campeonato que Andy Murray está escribiendo en Wimbledon 2016. El número dos del mundo, después de disputar tres encuentros, puede presumir de estar ya en los octavos de final sin haber perdido un solo set en su camino. Su última víctima, el australiano John Millman, le buscó la cosquillas durante buena parte del segundo set, aunque ni siquiera sus mejores minutos sirvieron para tumbar al de Dunblane (6-3, 7-5, 6-2). Un nuevo triunfo de oficio para seguir sumando confianza en la maleta.
El día se planteaba complicado en lo que se refiere a la meteorología y los pronósticos no nos engañaron. Pese a jugar en la Pista Central, Andy Murray y John Millman se vieron obligados a detener su partido en números ocasiones debido a las interrupciones por lluvia. ¡Y eso que contaban con techo! No sucedió esto en el primer set, donde el británico desplegaría un tenis de manual y sin concesiones para dar el primer arañado al encuentro por 6-3. El ídolo local empezaba con el pie derecho.
Fue a partir de la reanudación cuando los jugadores se vieron envueltos en una espiral de parones y regresos que no beneficiaban a ninguno. Ni al público. Lo más lógico era mantener el techo cerrado y eso fue lo que hicieron. Esto, sin embargo, mareó un poco al campeón de 2013, quien vio cómo desaprovechaba una ventaja de un break y su rival se venía arriba en busca de un empate en el marcador. Millman demostraba que su hábitat natural era la hierba, firmando una buena cantidad de winners cuando restaba segundos saques y cercando la red muy de vez en cuando para sorprender. Pero al final, ahí estaba Murray, para hacerlo todo siempre un poquito mejor que su oponente, calmando una guerra que ya parecía tener dueño.
La tercera manga fue una canción de amor para Andy, con versos ordenados y final feliz. No llegó a perder la cara el australiano, pero aquella montaña ya tenía una altura considerable para intentar la machada. El británico accede a los octavos de final de Wimbledon sin hacer mucho ruido y dejarse ningún set en el camino. En el próximo examen aumenta la dificultad: Nick Kyrgios o Feliciano López. Veremos el ‘efecto Lendl’ hasta donde aguanta. De momento, contando Queen’s, ocho victorias consecutivas.

