“Esta espalda me ha hecho ganar 88 títulos, estoy contento con ella”. De esta manera zanjaba Roger Federer todos los fantasmas acerca de una posible retirada de última hora del torneo de Wimbledon. “A veces es frustrante porque es lo que carbura todo el cuerpo, lo que te permite trabajar, cuando está tocada no es nada divertido”, añadió el suizo acerca de su punto débil esta temporada. Algo que, de momento, parece no vestirse de obstáculo en lo que significará su 18ª participación en La Catedral.
“Honestamente, por mi cabeza nunca pasó la posibilidad de perderme Wimbledon, ni siquiera después de la cirugía. Yo sabía que iba a tener mucho tiempo por delante para estar aquí, que de alguna manera u otra estaría para jugar. ¿Si me preocupé después de retirarme en París? Potencialmente, quizá un poquito, por el tema de ver cuántas semanas me quedaban para ponerme a punto. Obviamente, una vez entras quieres probar cuáles son tus oportunidades y si realmente estás preparado para ganar”, confesó el de Basilea en su conferencia de bienvenida.

“Es por esto por lo que estoy aquí y ahora. Creo que este torneo representa un gran impulso para mí sobre todo después de bajarme de Roland Garros. Estoy de vuelta para disputar mi torneo favorito. Todo el éxito que he tenido aquí es justo la motivación que necesito en este momento para regresar a las canchas grandes, jugar buenos partidos y disfrutar de Wimbledon”, insistió Roger.
A Wimbledon llega, por primera vez desde 2000, sin títulos en el bolsillo. “Creo que lo realmente importante para mí ha sido volver a ganar confianza y adquirir un cierto conocimiento sobre dónde estaba mi juego a lo largo de estos siete partidos entre los diez días de Stuttgart y Halle. Fue crucial pisar Wimbledon con la idea firme de que estaba preparado, de que mi cuerpo puede aguantar esta cantidad de partidos encima sin apenas descanso de por medio”.

Siete coronas en su palmarés pero casi 35 años en su pasaporte. ¿Dónde se coloca Federer en la carrera por el título? “Estas cosas son muy importantes a la hora de encarar un torneo como éste, al igual que verte preparado para disputar encuentros al mejor de cinco sets. Está claro que no estoy pensando en el título de una forma inmediata, ese objetivo está todavía demasiado lejos. Ahora mismo Novak Djokovic y Andy Murray parten como los grandes favoritos, vienen de hacerlo muy bien en estos seis últimos meses y se han convertido en los rivales a batir durante los últimos años”, certifica el helvético.
“Necesito concentrarme en mi mí mismo, lograr alcanzar la segunda semana, ir generando más impulso, y el resto de cosas irán completándose con el paso del tiempo. Me encanta este torneo más que cualquier otro, quizá pueda significar un giro a la presente temporada. Quién sabe”, concluye.

