Oksana Selekhmeteva vivió en Roland Garros 2026 uno de los momentos más especiales y emocionales de toda su carrera deportiva. Más allá de la derrota, la jugadora nacida en Rusia disputó por primera vez un partido oficial representando a España, un cambio de nacionalidad que llevaba años gestándose y que, según reconoció emocionada, terminó provocándole lágrimas de alegría cuando recibió la confirmación oficial.
En una charla concedida a los medios españoles después de su encuentro en París, Oksana Selekhmeteva habló abiertamente de su profunda conexión con Barcelona y con España, explicó las razones deportivas y personales que la llevaron a dejar de representar a Rusia y también se sinceró sobre las dificultades económicas y profesionales que atraviesa actualmente mientras intenta asentarse definitivamente en el circuito. La tenista dejó claro que, aunque mantiene parte de sus raíces, hoy siente que su verdadera casa está en España.
Su vínculo emocional con Barcelona y España
"Fui por primera vez a Barcelona con 14 años durante un par de meses y después regresé otra vez. Desde los 15 años vivo allí, entreno allí y realmente tengo toda mi vida allí. Es difícil explicarlo porque al final viajamos cuarenta semanas al año, pero cuando vuelvo allí están mis padres, está mi perro Leo y está toda mi vida. La verdad es que para mí es un orgullo representar a España".
Las razones por las que dejó de representar a Rusia
"No fue una decisión política. La realidad es que en Rusia es muy difícil entrenar para ser tenista profesional. Hace muchísimo frío y además todo es muy complicado logísticamente. Tenía que entrenar tenis en un sitio y después pasarme dos horas en tráfico para poder hacer el físico. Era muy difícil construir una estructura adecuada".
"Creo sinceramente que España es el mejor país del mundo para tener la estructura necesaria para desarrollarte como tenista profesional y por eso tomamos esta decisión".

Lo difícil que fue completar el cambio de nacionalidad
"Ha sido un proceso muy largo. Empezó en 2023 y prácticamente fueron tres años enteros. El último año fue especialmente complicado por todos los problemas relacionados con documentos y visados. Hubo momentos realmente difíciles".
"Cuando vi primero una publicación pequeña en Instagram diciendo que ya era española no sabía ni siquiera si era verdad. Después me escribió Javier Soler para confirmármelo oficialmente. Todavía no tengo el pasaporte, pero en cuanto vuelva a Barcelona terminaré todo el proceso de los papeles. La verdad es que me puse a llorar porque me sentí muy feliz. Fue un camino muy largo y nada fácil".
La dificultad de salir adelante sin patrocinadores
"Ahora mismo no tengo patrocinadores y sinceramente eso hace todo muchísimo más difícil. En el tenis necesitas invertir muchísimo dinero constantemente para viajar, pagar entrenadores, hoteles y toda la estructura que requiere este deporte".
"Muchas veces la gente solo ve los grandes torneos y piensa que todo es fácil, pero la realidad para muchísimos jugadores es completamente diferente. Por suerte tengo a mi familia ayudándome muchísimo y también personas cercanas que creen en mí, porque sin eso habría sido prácticamente imposible seguir adelante".
Su relación actual con Rusia
"Yo nací allí y parte de mi familia sigue viviendo allí. Mi hermana todavía está allí. Pero al mismo tiempo ahora siento que mi casa es Barcelona desde hace muchísimo tiempo. Es difícil explicar exactamente todo lo que siento porque son muchas emociones mezcladas".
Lo que más le enamora de España
"Me encanta la gente y la mentalidad que tienen aquí. En España sabéis disfrutar mucho más de la vida y creo que eso también ayuda muchísimo en el tenis".
"En Rusia existe mucho esa mentalidad de trabajar las 24 horas del día constantemente. Aquí también se trabaja muchísimo, pero entendéis que también hay tiempo para descansar, para vivir y para disfrutar. Creo que poco a poco me estoy volviendo más española, aunque todavía siento que soy una mezcla entre las dos culturas".
La mentalidad rusa que mantiene dentro de la pista
"Creo que todavía tengo esa parte rusa de ser una guerrera y de ir siempre a por todo cuando quiero algo. En Rusia somos muy así, muy insistentes y muy fuertes mentalmente cuando tenemos un objetivo".
Sus referentes tenísticos y su estilo de juego
"Creo que mi estilo tiene un poco de Rafa Nadal, especialmente por ser zurda y por la intensidad. También admiro mucho la mentalidad de Maria Sharapova. Intento ser agresiva, pero también variar ritmos porque ahora mismo el tenis es extremadamente rápido y tienes que adaptarte".
A pesar de la derrota en Roland Garros 2026, Oksana Selekhmeteva vivió en París uno de los capítulos más importantes y emocionales de su carrera. La jugadora dejó claro que España ya forma parte esencial de su identidad personal y profesional y que representar al país supone para ella mucho más que un simple cambio administrativo dentro del circuito.

