Novak Djokovic no tuvo el debut deseado y esperado. Lejos de una victoria fácil para seguir sumando sensaciones, tuvo que poner por algunos momentos la maquinaria a tope, después del órdago que le lanzó Giovanni Mpesthi Perricard. Sin embargo, el francés se pasó de frenaba y su ambición le hizo sobrepasar sus límites. Se lesionó y Djokovic ya no perdonó (5-7, 7-5, 6-1, 6-4). Y si bien sudó, ya sabe que la travesía para el 25 Grand Slam en Roland Garros no será nada fácil.
Era el partido del día en la Philippe Chatrier. El campeón de tres Roland Garros y ganador de 24º Grand Slam, en una de sus últimas oportunidades de levantar el ansiado 25º ‘Major’, en un lado. La última promesa del tenis francés, una gran joya todavía por pulir que buscaba una victoria para el recuerdo delante de su gente. Djokovic - Perricard, y mientras tanto, PuntodeBreak presente en el último partido de la jornada en la Pista Central.
Después de todo lo que ha conseguido en más de 20 años como tenista profesional, Djokovic no necesita demostrar nada a nadie y, sin embargo, ahí sigue luchando contra viento y marea, contra la edad, 39 años, y con el paso del tiempo que no tiene piedad con nadie. Pero el de Belgrado y su hambre innata olieron la sangre antes de llegar a París después de conocerse la baja de Carlos Alcaraz. Una ausencia y una oportunidad demasiado suculenta cómo para no intentar el abordaje en este Roland Garros.
Si bien es verdad que su rodaje antes de la cita en Bois de Bologne había sido mínima: un partido en tierra batida y una derrota. La situación única, sin el español y con Jannik Sinner como única amenaza, obligaba a intentarlo. Sin embargo, su primer rival no ayudaba en ese cometido.

Así fue la trabajada victoria de Novak Djokovic ante Giovanni Mpesthi Perricard en su debut en Roland Garros 2026
Mpesthi-Perricard no tiene todavía aguante en los intercambios y se precipita sobremanera en más de una ocasión, pero si su saque entra, ya tiene mucho ganado. Es lo que ocurrió en los primeros juegos del encuentro. No había mucha historia. Cada uno salvaba su servicio y cuando había un mínimo de peloteo solía caer de lado del balcánico. Pero el set entraba en el momento decisivo y Djokovic se estaba enredando.
Tanto que con 5-5, el francés, cada vez más animado con el calor de la grada, y en su cuarta tentativa enganchaba una derecha paralela que hacía rugir a la Philippe Chatrier para posteriormente cerrar un primer set (7-5) que hacía encender las alarmas del serbio y avivar las esperanzas del francés.
Djokovic se puso el mono de trabajo para salvar una situación que se complicaba
La situación no cambiaba en el comienzo del segundo parcial, hasta que algo hizo click en juego de Djokovic, sobre todo al resto, que empezaba a responder a los misiles del francés. Disponía de dos bolas de break Nole para poner tierra de por medio, pero no las materializó. El susto ya lo había dado y en el siguiente juego al resto dispuso de hasta seis bolas de quiebre, que si no las materializó fue por el gran primer y salvador servicio de Perricard. No le tembló el pulso al galo, que sabía que la noche se podría convertir en histórica.
El tie break se acercaba y Djokovic, perro viejo, no quería meterse en tremendo lío, así que no dudó. Echó todo en el último resto antes del desempate, y ayudado por dos errores de Perricard, cerraba el segundo set (7-5) y frenaba la hemorragia de un duelo que se estaba poniendo demasiado peligroso.
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— Roland-Garros (@rolandgarros) May 24, 2026
Perricard pagó muy cara su osadía
Ese segundo parcial, en realidad fue el definitivo, porque sentenció el encuentro. De repente, Perricard se quedó sin gasolina y su hombro dijo basta. Esos bombardeos al servicio terminaron por herirle así mismo y ahí terminó el partido. Djokovic se llevaba el tercero por un contundente 6-1. Y el cuarto, a pesar de la resistencia del jóven francés, siguió la misma historia (5-7, 7-5, 6-1, 6-4).
Sale vivo Djokovic en su primera afrenta en París. Sufrió más de lo normal e incluso tuvo momentos en el que una posible eliminación empezó a coger forma. Pero ese mismo Novak Djokovic es capaz de mantenerse en los peores momentos. No comienza Roland Garros arrollando, pero sí sufriendo. Y quizás, a veces, ese es el mejor inicio posible en un Grand Slam.

