Hay momento en la carrera de un tenista en que todo cambia. Puede ser a peor o mejor, pero siempre provocado por algún tipo de modificación. En el caso de Stan Wawrinka, su vida entera se volvió color de rosa desde el momento en que Magnus Norman pasó a ser su nuevo entrenador en la primavera de 2013. Ahora, con dos Grand Slams ya bajo su brazo, el ex jugador sueco analiza en Sport360 la posibilidad de ver al de Lausana conquistar un segundo Roland Garros y recuerda lo mucho que costó alcanzar estos grandes resultados.
"No se trata tanto de mí, se trata más de querer ayudarlo”, afirma el sueco nada más comenzar. "La verdad es que ha ido muy bien desde que empezamos, estoy muy feliz por Stan porque sé lo mucho que estuvo intentándolo y el número de años de trabajo duro que pasaron para estar detrás de estos resultados. Así que estoy feliz de que haya sido capaz de producir finalmente un buen tenis en grandes torneos”, presume su entrenador.

Hace un año que Wawrinka ocupó el trono en París, ¿presión por repetir la hazaña? "Creo que cada torneo es un nuevo torneo. Lo mismo para Stan, aunque llegue al Abierto de Francia con el objetivo de defender su título. Pero Stan no piensa así. Esto es un nuevo torneo, todos los años se inicia desde cero e intentamos tomar tantos puntos como sea posible durante todo el calendario, no importa si se ganan en enero o en mayo”, explica el que fuera número dos del mundo en el año 2000.
Sin embargo, puede que la clave de su gran torneo en París (ya está en semifinales) se encuentre justo hace dos semanas, en Ginebra. "Estaba luchando para ganar partidos y obtener la confianza. Era muy importante para el ánimo de Stan, tal vez no ganar el título, pero al menos sí jugar dos o tres partidos en fila para conseguir el ritmo ganador y jugar bien de nuevo. Así que era importante, más importante este año tal vez que el año pasado. Debido sobre todo a que en 2015 ya se venció a Rafa en Roma y pisó las semifinales del torneo, ahí ya había jugado un buen montón de partidos. Este año se esforzó en Montecarlo, Roma y Madrid, pero no pudo jugar tantos partidos, por lo que era más importante este año que el año pasado”, analiza Norman.
"Sabíamos que su tenis estaba ahí porque estaba jugando bien en los entrenamientos, pero en los partidos seguía luchando para encontrarlo, la cuestión estaba más en este asunto que en la presión de tener que defender algo”, confiesa el técnico de uno de los pocos jugadores que han sido romper la hegemonía del Big4.

Entonces, ¿dónde está el secreto de Wawrinka? ¿Por qué se ha convertido en un seguro en Grand Slams y, sin embargo, en Masters 1000 todavía flaquea? Responde Magnus. “Cuanto más partidos juegue, mejor es. En los últimos años tiene un mejor récord de partidos al mejor de cinco sets que al mejor de tres. Por alguna razón es un jugador aeróbico, que necesita tiempo para ponerse en marcha y que puede mantenerse así por un largo tiempo. La oportunidad de jugar al mejor de cinco mangas en un torneo tan largo como éste hace que podamos sacar lo mejor de él”, concluye.

