El Abierto de Australia 2016 parece que quedará para la historia más que por lo meramente deportivo, por lo extradeportivo. Al positivo que reconoció Maria Sharapova hace un mes y que se registró en el primer Grand Slam del año, hay que sumarle un hecho sin parangón en la dilatada historia del deporte de la raqueta. Un plan antidopaje que incluía un dispositivo de controles masivo. No quedó ni un solo tenista en Melbourne que no le fuera realizado un análisis de sangre. Se llevó a cabo una auténtica redada y se pudieron cobrar una ilustre víctima.
Como cuenta el medio británico The Daily Mail, ha podido saberse que en la última edición del Grand Slam oceánico la presión y vigilancia de la ITF sobre los tenistas fue absolutamente minuciosa y exhaustiva, sin dejar títere con cabeza. Se pueden contar hasta 450 jugadores que habrían sido analizados. Todos los cuadros, masculino, femenino y sus correspondientes previas.
Este hecho sin precedentes en la historia del tenis parece venir motivado por la introducción como sustancia prohibida en la lista de la WADA del ya famoso Meldonium. Y es que según el antiguo presidente de la Agencia Mundial Antidopaje, el Meldonium venía siendo una sustancia comúnmente usada en el mundo del tenis, así como en otras disciplinas. A pesar de que durante en 2015 este medicamento ya constaba en la lista de productos que la WADA seguía muy de cerca con objeto a su prohibición en un futuro próximo, desde la organización se deduce que el Abierto de Australia era un buen momento de comprobar quién podía seguir consumiendo esa sustancia que apenas llevaba semanas fuera de la ley.

Grandes figuras de la raqueta como Roger Federer o Andy Murray han reconocido en los últimos tiempos sus deseos de que se incrementen los controles antidopaje, en consonancia con la nueva política de controles masivos de la ITF.
A día 1 de abril la WADA reconocía ya hasta 140 casos positivos por Meldonium en todas las disciplinas, no solo en tenis. Deporte en el que de momento solo la rusa Maria Sharapova es el único caso conocido, y cuya sanción aún está pendiente de juicio casi un mes después de que la siberiana confesará un lunes 7 de marzo en un hotel de Los Ángeles. El agente de la jugadora, Max Eisenbaud, no ha querido postularse sobre cuándo podría tener lugar la audiencia por el caso de dopaje. Aunque fuentes relacionadas con este tipo de supuestos aseguran según The Daily Mail que el tribunal independiente podría atender el caso de Sharapova para finales de abril, con una posible resolución a mediados o finales de mayo. Se viene una nueva bomba para el siguiente Grand Slam, Roland Garros.

