"Sabalenka ya no es solo potencia, le hemos dado más herramientas”
Anton Dubrov lleva entrenando a Aryna Sabalenka desde la temporada 2020. Pocos la conocen mejor que él y ninguno es más consciente de la evolución tenística que ha sufrido con el paso del tiempo.
Aryna Sabalenka vuelve a estar donde quería estar: en las semifinales del US Open. La número uno del mundo buscará esta madrugada una nueva final en Nueva York frente a Jessica Pegula, y en el camino hacia ese objetivo hay una idea que su entrenador, Anton Dubrov, lleva años repitiendo. Sabalenka no necesita dejar de ser Sabalenka; necesita tener cada vez más recursos para imponer su tenis.
En una entrevista concedida hace una semana al podcast Served, de Andy Roddick, Dubrov explicó precisamente cuál considera que ha sido la mayor transformación táctica de su jugadora. Su respuesta sirve perfectamente para entender qué puede buscar hoy ante Pegula. “La mayor evolución táctica que hemos hecho es enseñarle cómo construir el punto”, explicó. No se trata simplemente de pedirle paciencia, sino de enseñarle a utilizar diferentes ángulos, alturas y efectos para preparar el golpe definitivo.
Así es la Sabalenka 2.0: más herramientas sin renunciar a la potencia
“Ella quiere dominar y le gusta dictar”, apunta Dubrov. Por eso el objetivo nunca ha sido convertir a Sabalenka en una jugadora que espere pasivamente el error rival. Todo lo contrario. Su equipo ha intentado ampliar su repertorio para que pueda seguir atacando, pero con una selección de golpes más variada. “Puede golpear con más efecto y más velocidad, y eso le permite construir mejor los puntos. Le ha ayudado mucho a permanecer más tiempo en los intercambios y a seleccionar mejor sus golpes”, explicó el entrenador.
Esa evolución puede resultar especialmente importante contra Pegula, a la que se ha enfrentado en 13 ocasiones. La estadounidense es una de las jugadoras más sólidas del circuito y difícilmente va a regalar puntos. Si Sabalenka pretende resolver cada intercambio a la primera oportunidad, estará entrando precisamente en el terreno donde Pegula puede sentirse más cómoda. Dubrov también destacó otro aspecto que ha crecido dentro del juego de la bielorrusa: el uso del slice y su capacidad para subir a la red. El bielorruso reconoce que esos recursos han mejorado notablemente y que ahora Sabalenka sabe cuándo utilizarlos.
Con toda esta información sobre la mesa, es evidente que Sabalenka nada tiene que ver con lo que era hace unos años. Dubrov asegura que ha aprendido de su jugadora que “no hay límites” y que no tiene sentido obligarla a jugar como otra persona. Su filosofía es potenciar aquello que la hace diferente y añadir herramientas que le permitan utilizarlo todavía mejor. Ahí estará el desafío para Pegula.
Sabalenka ya no es únicamente esa jugadora que busca el ganador más rápido posible. Sigue teniendo la potencia como principal argumento, pero ahora sabe construir el camino hasta llegar a ella. La semifinal de esta noche será otra prueba para comprobar cuánto ha evolucionado aquella Sabalenka que Dubrov conoció años atrás. La potencia sigue siendo la misma, la diferencia es que ahora tiene muchas más maneras de utilizarla.