Guido Pella ha visto como 2016 le ha cambiado la vida. Dejando de lado el tenis hace apenas dos años, Pella volvió y de qué manera. Desde Polonia, y en charla con La Nación, el número 1 argentino desgranó uno de sus secretos: trabajar con Estanislao Bachrach, mudnialmente famoso biólogo molecular. "A Estanislao lo conocía de nombre, pero no sabía cómo trabajaba. Desde que no tuve buena experiencia con un psicólogo, me cerré y dudé. Pero Estani tiene un enfoque distinto, porque no es psicólogo, es biólogo. Lo que me dijo y, creo que fue la clave, es que el cerebro se puede entrenar. Hicimos muchos trabajos, pero lo que él quiere es que yo esté en el presente, que no me vaya ni al pasado ni al futuro. Eso se aplica a cuando uno está dentro de la cancha y tenés momentos límites, que por lo general la mente tiende a irse y desesperarse. Hacemos actividades, meditación, tratando de respirar y conocerme. Tengo la facilidad para darme cuenta rápido si algo funciona y así me empecé a sentir cómodo. Son herramientas".

