Un día que no olvidará. Nicolás Almagro cerró la jornada del sábado en el torneo de Buenos Aires después de vencer por primera vez en su carrera a David Ferrer, el último escollo ante de alcanzar la final número 22 de su carrera. "Esto es el premio a tres meses de trabajo intenso, es una victoria especial porque nunca había ganado a Ferrer. He estado muy cerca de ganarle en alguna otra ocasión pero tenía que ser aquí, en Buenos Aires", declaró el murciano.
Después de una época mala con lesiones y recaídas, Almagro disfruta dos años después de la oportunidad de disputar un título, algo que no captura desde el año 2012. "Derrotar a dos top 10 en arcilla me da confianza. Estoy sin dolores, para mí la victoria principal está en el trabajo diario", afirma el que será el rival de Dominic Thiem a partir de las 18:00h hora española. "No ver a Rafa Nadal en una final de un torneo sobre polvo de ladrillo es siempre una sorpresa".

