No fue el mejor final de fiesta pero sí una temporada para el recuerdo. Carla Suárez colgó la raqueta en lo que a esta temporada 2015 se refiere tras caer derrotada en el ‘Masters’ de Zhuhai ante Elina Svitolina y así despedir a lo que ha significado el año más gratificante de su carrera deportiva. Muchos sueños se han cumplido en el camino de esta tenista de 27 años que, sin embargo, también guarda alguna espina de algún tropiezo doloroso. La española lo cuenta todo en los micrófonos de la agencia EFE.
“Ha sido un año con altibajos. Tuve una primera mitad de temporada muy buena con tres finales (Amberes, Miami y Roma) y un segundo tramo no tan bueno con varias primeras rondas perdidas de forma consecutiva. Todo son experiencias”, resume la jugadora que acabara este calendario como la duodécima mejor jugadora del circuito femenino.
Ninguna de aquellas tres finales pudo caer del lado de Carla, aunque sí hubo otros retos que terminaron cumpliéndose a favor de la grancanaria. “Poder haber estado dentro de las 10 primeras durante varios meses me ha servido para saber que puedo estar entre las mejores y me servirá a nivel de confianza para el próximo año en mi tenis. Fue un sueño de niña hecho realidad”, expresa la que fuera número ocho del mundo el pasado mes de mayo.
“Lo más importante de esta temporada es el hecho de haber podido experimentar las dos caras de la moneda. Valoro mucho haber estado arriba y es algo que me ayuda a seguir creyendo en mí. Sobre todo, he podido aprender que la regularidad y la mentalidad fuerte es la clave para este deporte”, continúa Carla, una de las mujeres que mejor trabajan el aspecto psicológico gracias a su entrenador, Xavier Budó, uno de los referentes en este apartado tenístico.

Pero no todo han sido cosas buenas para Suárez, pese a que también ha tenido grandes alegrías junto a su compañera Garbiñe Muguruza. Hay cosas que han quedado marcadas en rojo para el próximo año. “Habiendo grandes logros, también ha habido algunas cosas que quedaron pendientes. No he podido ganar un título, que era uno de los objetivos de este año; no he podido terminar entre las 10 primeras, que era otra de mis metas”.
En definitiva, un 2015 inolvidable con muchos momentos que recordar y otros de los que aprender. En un par de meses Carla volverá a la acción para poner en práctica todo lo adquirido. “He dado un paso adelante en agresividad. He podido seguir ganándome el respeto de mis rivales un año más. He podido jugar un año entero sin lesiones. Todo esto me servirá para poder aprender de cara al año que viene a rendir en los Grand Slams”, concluye la española.

