Faltan todavía once meses para que den comienzo los Juegos Olímpicos de Río 2016 pero, en el caso del tenis, son ya muchos los jugadores que empiezan a hacer sus cábalas para poder estar en la mayor competición a la que se puede aspirar en el deporte, sobre todo si nos ceñimos a la modalidad de dobles. El reglamento solo permite dos parejas como máximo por nación y esto, en el caso de España, supone un “problema” debido a la cantidad de buenas raquetas que tenemos dentro de los cien primeros de la clasificación.
Cuando hablamos de España, hablamos de una de las mayores productoras de talentos mundiales en cuando al deporte de la raqueta. Así lo ha demostrado en las dos últimas dos décadas resultando varios campeones tanto en categoría individual como en parejas. En esta segunda no tan brillante, aunque no por eso falta de éxitos. El reglamento de los JJ.OO. nos dice que solamente se aceptan dos parejas como máximo por cada país y parece que, tras lo visto en la Davis, Rafa Nadal y Fernando Verdasco ocupa la primera posición de la nave. ¿Pero y las otras dos localidades?
Si nos basamos en la competición pura del dobles, sería entendible que fueran Marc López y Marcel Granollers, juntos a lo largo del último lustro y teniendo en cuenta del compromiso de ambos con la modalidad y, cómo no, también en las posibilidades de éxito. En los JJOO de Londres de 2012 sacaron su billete Marc-Marcel (derrotados en primera ronda) y Feliciano-Ferrer (derrotados en el partido por el bronce) aunque es cierto que Nadal no pudo estar por lesión y dejó la elección mucho más fácil. Mientras que en Pekín 2008 probaron suerte Nadal-Robredo y Ferrer-Almagro (ambas duplas apeadas en segunda ronda). Muchas posibilidades, muchos jugadores y poco espacio para enviar a todos a Brasil.

Por supuesto que también hay que tener en cuenta que el éxito de juntar a dos doblistas como Marc y Marcel no te asegura buenos resultados, para muestra lo visto en Londres hace tres temporadas. O mejor aún, basta con recordar aquel podio conformado por los hermanos Bryan en lo más alto (esos no fallan) pero con Llodra-Tsonga y Benneteau-Gasquet completando el medallero. O tocando ya el extremo, a Federer y Wawrinka, dos tenistas que solo se asoman al circuito individual, conquistando el oro en Pekín, o a González y Massú haciendo lo propio en Atenas. En esta ocasión, el premio no solo llegará por ránking, sino también por méritos durante su trayectoria, ya que el ser doblitas puros no te asegura la gloria.
Por lo tanto, habrá que esperar a los próximos meses para ver qué dos hombres conforman esa segunda pareja que, por supuesto, si tienen un ránking lo suficientemente alto como para disputar los JJ.OO., viajarán a Río en modalidad de pareja. ¿Se les dará un nuevo voto de confianza a Marc y a Marcel? ¿Tendrán Ferrer y Feliciano su última oportunidad como dupla en modo de despedida en unos Juegos? ¿Se sumará alguien más a la fiesta a última hora? En sus manos y en las de la Federación queda el asunto.

