Federer, el espejo donde debería mirarse Nadal

Atravesando uno de los peores momentos en toda su carrera, Rafael Nadal debería fijarse en Roger Federer que pasó por una situación similar el año pasado.

Jose Morón | 6 Sep 2015 | 18.15
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En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
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"Acepto que éste no era mi año", comentaba resignado Rafael Nadal tras su derrota ayer ante Fabio Fognini. El balear se despedía así de una temporada aciaga en torneos de Grand Slam donde sólo obtuvo dos cuartos de final como mejor resultado en Australia y París. Con su peor clasificación en muchos años y con una crisis de juego más que evidente, el mallorquín necesita trabajar más que nunca para salir del bache en el que se encuentra pero no debe buscar demasiado lejos para encontrar una figura en la que inspirarse. El suizo Roger Federer pasó por una situación parecida hace tan sólo un año y supo reinventarse.

Porque parece que ya casi nadie se acuerda pero Roger pasó por un momento muy delicado a finales de 2013. El suizo también completó un año en el que no ganó ningún torneo de renombre (sólo venció en Halle) y cayó derrotado ante tenistas con los que no debería perder como Federico Delbonis, Daniel Brands o Sergiy Stakhovsky, llegando incluso a perder ante Rafael Nadal en la Masters Cup de Londres, cuando sobre indoor, a Rafa le costaba horrores derrotarle. Incluso llegó a caer hasta la octava plaza del ranking, al igual que Nadal y se especuló con que nunca volvería a ser el que fue.

¿Y qué pasó? Pues que decidió coger el toro por los cuernos y renovarse. Siguió al lado de Severin Luthi, con quien llevaba ya siete años juntos, pero decidió contar con los servicios de Stefan Edberg, que le recomendó cambiar de raqueta y ser extremadamente agresivo. Le podía haber salido mal, pero mira por dónde, después de mucho trabajo, Roger estuvo cerca de poder ser número 1 a finales de 2014 y sigue siendo uno de los favoritos al título en cada Grand Slam al que va. Por no olvidarse que ha vuelto a ganar torneos importantes como Masters 1000 y ATP 500 a sus 34 años recién cumplidos.

No estoy diciendo con esto que Rafa debería deshacerse de Toni. Esto es algo de lo que ya hablé en su día. Lo que quiero decir es que Nadal debería reinventarse y tiene en Federer el mejor espejo en el que mirarse. Está visto y comprobado que lo que antes era su mejor arma, su mente, ahora es su peor enemigo. Parece que le haya entrado miedo a ganar. Cuando se ve al borde de una victoria, se viene abajo y cualquier tenista, hasta uno de fuera del top 100, se convierte de repente en uno de los más tops del mundo y le saca de la pista. Eso no es normal.

Nadal, sin quererlo, se viene hacia atrás y su derecha no corre como debería. Esto se traduce en problemas. Analizando el set final ante Fognini, el italiano se avalanzó hacia arriba en cuanto tenía ocasión, presionando a un Rafa que por una cuestión o por otra, no mostró la agresividad que alguien como él debe mostrar. Sus derechas parecían no tener alma. Pegadas sin convicción ni confianza. No hay que remontarse muy atrás en el tiempo para ver a un Nadal totalmente diferente. Echadle un ojo a la final del US Open 2013 y fijaros en el drive del español. Cómo le corría. En cuanto tenía oportunidad de pegarle, no lo dudaba. La tiraba y ponía la bola donde quería.

Ese que ha sido su archienemigo durante gran parte de su carrera debe servir ahora de mejor ejemplo para Rafa. El físico no es el problema, eso lo tiene controlado, lo que debería hacer es aceptar que necesita cambiar, primero, y dar el paso a continuación. El mallorquín ya probó una raqueta nueva a mediados de año, con pobres resultados, pero quizás sea el momento de recuperarla e intentar trabajar con ella si es que tanto él como su equipo creen que será la solución. También empezar a contemplar que ser -muy- agresivo es una necesidad. Rafa ya ha demostrado que es muy válido para jugar al ataque y sabe hacerlo como nadie, pero necesita creérselo.

Federer demostró que se puede uno reinventar y seguir siendo competitivo. El suizo debe ser, por tanto, el espejo donde Nadal debería mirarse. Ellos se llevan bastante bien, por lo que tengo entendido. Quizás no le vendría mal al mallorquín pegarle una llamadita a Roger para pedirle consejo.