Andy Murray se salvó de caer derrotado en segunda ronda del US Open y tuvo que remontar dos sets a cero abajo para llevarse el partido ante Adrian Mannarino por 5-7, 4-6, 6-1, 6-3 y 6-1. El francés tuvo contra las cuerdas al británico pero éste supo reaccionar y sacar su juego justo cuando más lo necesitó.
Desde luego, puede decirse que Murray no tuvo nada de suerte con el sorteo. Después de sortear a Kyrgios, chocaba con otro unseeded de gran nivel como es Mannarino. El británico parece que se contagió de la pasividad de su anterior rival porque saltó a pista un tanto apagado y sufriendo un break nada más comenzar. Andy tiraba largos intercambios pero a diferencia de Kyrgios, Mannarino no se la jugaba a los pocos golpes sino que los aceptaba e incluso llegaba a llevarse la mayoría de ellos. El de Soizy salió además con un plan, atacar los segundos servicios del de Dunblane, y no le salió nada mal ya que Andy sólo pudo conseguir el 27% de puntos jugados con el segundo saque.

Cuando se vio contra las cuerdas fue cuando Murray despertó y pudo recuperar el break pero sufrió otro rotura de saque en un momento crucial, con 5 iguales, algo que dejaba en manos del francés el llevarse el set. El número 3 del mundo llegó a tener varias bolas para llevar el set al desempate, pero todas las acabó salvando Adrian que se apuntaba la primera manga para sorpresa de muchos.
Andy tendría que meter una marcha más a su juego si quería doblegar a Mannarino que se mostraba muy seguro desde el fondo y pegando golpes de mucha calidad. El segundo set corrió por los mismos derroteros, un Murray un tanto desconocido moviéndose a un lado y otro de la pista mientras Mannarino controlaba la situación. Y para mayor sorpresa, el francés rompía a su rival y se hacía con el segundo set y ponía contra las cuerdas a uno de los favoritos al título.
Tuvo que verse con el agua al cuello para que Murray reaccionara. Empezó el tercer set y el británico ya parecía otro. Aumentó su nivel y la diferencia entre un tenista y otro se hizo grande. Mannarino empezó a ver cómo su rival le apretaba, le movía más y le forzaba al fallo. Con esta táctica, Murray despachó el tercer set en sólo 30 minutos por 6-1.

Mannarino se vio apurado cuando Murray dispuso de bolas de break nada más empezar la cuarta manga. En este momento del encuentro, el tenis que ofrecían los dos era de un grandísimo nivel. Intercambios largos, golpes de genio, tiros a las líneas... el público encantado y los tenistas, exhaustos después de cada punto ya que lo estaban dejando todo sobre la pista. El francés cada vez estaba más colorado, del esfuerzo y Andy parecía más decidido a ir a por la victoria. Adrian parecía tocado físicamente y que estaba con la lucecita de reserva activada. Murray fue desgastando a su rival cada vez más, haciéndole correr por la pista y llevó el partido al quinto set.
Las sensaciones eran que el británico no iba a tener problemas en llevarse el partido. Venía lanzado y Mannarino cada vez estaba más cansado. Otro break nada más empezar ponía ya al de Dunblane con pie y medio en tercera ronda. No tardó en certificar la victoria y con un ace, selló su pase a la siguiente fase.
Mannarino dejó la sensación que pudo haber derrotado a Murray si hubiera tenido más gasolina en el tanque pero Murray supo remontar a tiempo. En la siguiente ronda, Andy se enfrentará al brasileño Thomaz Bellucci.

