Roger Federer estará en las semifinales de Cincinnati tras enmudecer a un Feliciano López que acusó el desgaste previo a la hora de oponer resistencia a una nueva y velocísima versión del jugador helvético. Roger volvió a jugar con un par de velocidades más que su rival y en 62 minutos amenizó al público de Cincinatti con otra hora de saques, derechas y voleas. Algo más terrenal que ante Anderson pero igual de efectivo, el número 3 del mundo fue demasiado para el toledano.
"Estás volando por toda la pista!" le murmura Feli a Roger en la red tras finalizar el choque. Una mezcla de resignación e incredulidad, como si el rival también se desdoblara y contemplara desde la grada lo que es capaz de hacer un tipo de 34 años en plenitud tenística. Un resumen perfecto de otra gran tarde de Federer sobre el cemento de Ohio. El partido careció nuevamente de emoción y dejó a Feli el valor del detalle -dejó un golpe fantástico- mientras el resto quedaba para comprobar el excelso estado de forma del de Basilea.
Federer-Lopez stats. Federer made contact with one return 1.1 metres behind the SERVICE line. http://t.co/kRsZ9udpkC pic.twitter.com/d8aqyXC44p
— TennisTV (@TennisTV) agosto 22, 2015
Federer salió de nuevo más que airoso en ratio winners/no forzados (24/12, números portentosos) para un esquema tan extremo. Todas las pelotas tomadas súbitamente, a la altura de la cintura, muy dentro de la pista, acorralando cada posición tímida de un Feli que miraba a su banquillo exclamando que "no hay hueco" por donde neutralizar los ataques endemoniados del campeón de 17 grandes. Sin posibilidades de rotura en toda la primera manga, Feli se puso por debajo del marcador y quedó a merced de las aceleradas jugadas del suizo.
Roger superó en todo a su rival: números al servicio, bolas de break consumadas, ganadores, defensa, contragolpe, determinación. Feliciano, acusando las horas y los partidos previos y la agresividad asfixiante de Federer, cometió errores de bulto y múltiples cañas; fátiga que afectó a su concentración y que no le dejó recuperar el terreno que Roger devoró con su servicio. Un 0-40 en el sexto juego fue el clavo al que se agarró el toledano.
Tres segundos saques y tres errores fueron el único tramo, exiguo, donde el suizo se nubló. Como siempre en su repertorio, sacó cinco perfectos primeros y se anotó el juego, salvando la situación más comprometida del encuentro para él. Hizo el break al siguiente juego y se permitió de nuevo el lujo de restar en dos ocasiones en la línea de saque, perdiendo ambos puntos. Una hora después Federer logró su billete para enfrentar con Murray, el primer gran escollo hacia el título.

