“Definitivamente me sentí mejor que otros días. Me sentí muy bien en los restos, bien con el saque, viendo la pelota realmente bien”, explica Roger Federer en rueda de prensa al término de la clase magistral de tenis que le pegó a Kevin Anderson en 55 minutos por 6-1, 6-1.
“Es un placer jugar de esta manera porque no sucede muy a menudo ese sentimiento de estar tan bien. Por eso mismo tienes que disfrutarlo, pero luego, lamentablemente, tienes que dejarlo atrás y mirar hacia delante”, confesó el 17 veces ganador de Grand Slam.
Federer no salía de su asombro al ver el nivel y los números de su encuentro de octavos de final: 23 tiros ganadores, 8 errores no forzados y un 87% de puntos ganados con el primer saque. “Jugué un gran partido y estoy muy satisfecho porque sabía que tenía un reto complicado de afrontar”. “Entrené con Kevin (Anderson) aquí la semana pasada. Perdí los dos sets que jugamos en los entrenamientos. Por eso también estoy contento que pude girar esto”.

El helvético, cabeza de serie número dos en Cincinnati, se verá las caras esta misma madrugada de España con Feliciano López, verdugo de Rafa Nadal. “Jugué un montón de veces contra él en mi vida. En los (campeonatos) Europeos jugamos sub-16 y sub-18 y perdí las dos veces”. “Después, en el circuito, creo que no perdí nunca, pero jugamos siempre en diferentes condiciones y obviamente nos conocemos mucho debido a esto”. El cara a cara entre los dos tenistas es contundente y Federer estaba en lo cierto: 11 partidos jugados, 11 partidos que se llevó el suizo. Hoy, capítulo 12.

