Novak Djokovic derrotó a Marin Cilic en los cuartos de final de Wimbledon (6-4, 6-4 y 6-4). Habían transcurrido poco más de 24 horas desde el final de su dura batalla contra Kevin Anderson, pero el número uno mundial cortó de raíz el debate sobre su recuperación física y mental.
El Djokovic actual es insuperable por consistencia, pero batible con una brillante combinación de potencia y agresividad. Anderson rozó la proeza ante el serbio siguiendo esta premisa, y la dinamita de Cilic, un tenista de perfil similar al del surafricano, invitaba a pensar en un día complicado para el serbio.

Sin embargo, el récord de Djokovic ante Cilic en los enfrentamientos previos (12-0) no era un dato superfluo, sino delatador de lo que podía acontecer hoy en Londres. Ni siquiera sobre hierba, una superficie que agradece el juego agresivo y directo del croata, éste encontró un resquicio ante el número uno.
Principalmente, porque entre la capacidad atlética de Djokovic y la de Cilic existe una distancia de años luz. Y el turbo de las piernas del serbio anuló a largo plazo la dinamita desprendida por la raqueta de su rival.
Además, Djokovic exhibió un resto majestuoso y un primer saque abierto con una colocación impecable que le permitió encontrar ángulos fácilmente desde la línea de fondo. Cilic nunca tuvo una respuesta eficaz ante Novak. Ni siquiera amenazó su servicio con un punto de break a lo largo del partido, y acusó un escaso porcentaje de acierto (55 por ciento) con su primer saque.

Djokovic se mantuvo solvente y cómodo en los intercambios cortos, un aspecto esperanzador para las rondas finales. Sin embargo, los golpes en situaciones neutrales no transmitieron la jerarquía de las mejores tardes del serbio, que volvió a acusar cierta precipitación en las subidas a la red.
En cualquier caso, la regularidad de las virtudes de Djokovic resultó incontestable para Cilic. El serbio alcanza las semifinales de Wimbledon por sexto año consecutivo bailando sobre la hierba. Desafiando las dificultades que plantea cada movimiento en esta superficie. Presentando, una vez más, su candidatura a un título de Grand Slam.

