Roger Federer ha abierto su participación en la edición 2013 de Wimbledon como mandan las tradiciones. De blanco impoluto y, en calidad de vigente campeón del Grand Slam británico, estrenando la virginal hierba de la pista central del All England Tennis Club.
El helvético, que en la rueda de prensa previa al torneo avanzó que vestiría una chaqueta especial teniendo en cuenta el distinguido corte de la cita, surgió sobre la pista de césped más legendaria del circuito con una elegante prenda. Con finos ribetes anaranjados ajustándose a la estricta normativa tonal del major inglés, el suizo dejó una noble fotografía para el recuerdo.

Ante una pista central a rebosar, con miembros de la Familia Real británica observando uno de los momentos más bellos de la temporada de tenis, el suizo ha comenzado su andadura hacia una hipotética octava corona en Londres. De punta en blanco Roger para abrir la catedral del tenis.

