Novak Djokovic ha hecho historia al ganar su cuarto Open de Australia, tercero consecutivo , tras imponerse en la final a Andy Murray por 6-7, 7-6, 6-3 y 6-2 en trs horas y 40 minutos de partido. El serbio, suma con este seis títulos de Grand Slam.
Novak Djokovic está decidido a entrar en la historia del tenis como uno de los más grandes. En Melbourne ha vuelto a salir campeón de un Grand Slam por sexta vez en su carrera y cuarta en el Open de Australia. Se consolida el balcánico como un tenista hegemónico, pues es ésta su tercera victoria seguida en Melbourne, algo sin precedentes en la historia de la Era Open del torneo oceánico, logrando además empatar a históricos del tenis como Roger Federer o Andre Agassi (el hombre que le entregó la copa de campeón) en el cómputo total de victorias en Australia.

Fue Novak Djokovic un competidor modélico, como ha venido mostrando en las últimas dos temporadas. Ante un rival duro y brillante como Andy Murray, especialmente en los dos primeros sets, en los que no cedió su saque el escocés (el serbio no lo hizo en todo el partido), tuvo que conformarse con disputar sendos tiebreak, que se saldaron el primero para el número 3 del mundo y el segundo para el balcánico. Buena noticias, pese a todo para un Nole que tan sólo fue capaz de arañar un punto en las 23 ocasiones que Murray puso su primer servicio en juego en la segunda manga.
Fue quizás, la segunda muerte súbita del encuentro el punto de inflexión. Tras dos horas y 13 minutos de dura batalla y largos peloteos (en lo que era casi una repetición de la pasada final del US Open), Djokovic mostró tener un mejor físico y un mayor fondo frente a un Murray al que las cuatro horas de su partido de semifinales contra Roger Federer empezaron a pasarle factura.
Desesperado y frustrado en algunas fases del partido en las que incluso llegó a impactar la raqueta contra el suelo, el serbio puso la directa con su primer break en el 5-3 del tercer parcial. A partir de ahí, su dominio fue abrumador permitiéndole al escocés sumar tan sólo dos juegos de los últimos nueve en disputa.
A sus cualidades innatas para atacar la bola, suma también el serbio una defensa excepcional basada en un físico de alto voltaje, explosivo, que le permite competir horas y horas en la pista y recuperarse de esfuerzos anteriores.

Decía Roger Federer que Novak Djokovic era el favorito por su día extra más de descanso y a buen seguro que no se equivocó el suizo, que vio como Andy Murray no fue capaz de aguantar su propuesta inicial de las dos primeras mangas.
Una pena para el británico, al que el mal fario parece perseguirle en Melbourne. Tres veces finalista, sólo un set suma en sus tres presencias en el partido definitivo en Australia, llevando a un balance 1-5 en el total de finales disputadas en Grand Slams. Poco bagaje, para tan gran talento.
Djokovic, unos números para marcar una época
Es Novak Djokovic a sus 25 años un tenista destinado a marcar una época. Con la conquista del Open de Australia mantendrá de forma holgada su puesto como número 1 durante bastantes semanas. Líder de la clasificación al final de las dos últimas temporadas, puede convertirse en este 2013 en uno de los 10 tenistas de la historia que más semanas ha estado al frente del ranking ATP y en el sexto hombre que más veces ha acabado en la cima una campaña (de hacerlo a final de año sería el tercero).
Cuarto tenista que más Masters 1000 ha conquistado con 13 (ha llegado a la final en todos ellos), son sin duda, los Grand Slam los torneos en los que marca la diferencia. De sus últimas 10 participaciones, ha estado en la final en las ocho últimas, cosechando ya seís títulos y situándose a la altura de otros grandes como el alemán Boris Becker o Stefan Edberg.
No pierde antes de semifinales, desde que lo hiciera en Roland Garros 2010 ante el austriaco Jurgen Melzer. Ha llegado a todas las finales de torneos grandes posibles, y es posiblemente, el único tenista con serias opciones de ser el primer hombre en conquistar el Grand Slam en un mismo en distintas superficies (Rod Laver fue el último en hacerlo en 1969, pero tres de los cuatro majors se disputaban en hierba). En 2011, estuvo cerca, en 2013, parece que no quiere dejar escapar la ocasión, a pesar de que la misión parece muy difícil, por no decir imposible.
Hasta dónde llegará ni él, parece saberlo, pero lo que está claro es que su proyección y hambre de triunfos le sitúa en una amenaza para incluso superar los 17 grandes de Federer. Está aún lejos, incluso de Nadal (que tiene 11), pero sus prestaciones en las dos últimas temporadas invitan a pensar en tal posibilidad, más teniendo en cuenta que sólo posee 25 años, si bien es cierto que a su misma edad el suizo tenía ya 11 majors en su poder y el balear 10.
Los mismos ganadores de 2012
La victoria de Novak Djokovic también supone un hecho realmente curioso. Por primera vez en 20 años, el campeón y campeona de la anterior edición defienden con éxito su corona. En 1993, Monica Seles y Jim Courier lograron repetir las victorias de 1992. En 2013, el serbio y la bielorrusa Victoria Azarenka han vuelto a copiar la misma hazaña reeditando sus logros de 2012.

Son, sin duda, ellos, los tenistas más fuertes en Australia.
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