Las ganancias de muchos tenistas no les dan lo suficiente como para vivir del tenis. Mientras Josh Goodall, segundo mejor británico y número 232 del ranking, medita colgar la raqueta por falta de financiación económica, Novak Djokovic ha ganado más de 12 millones de dólares en premios en 2012 batiendo todos los registros anteriores.
Josh Goodall puede presumir de ser el segundo mejor británico en las listas de la ATP. Clasificado en el puesto 232 del ranking, sólo Andy Murray, actual número 3 del mundo puede presumir en Gran Bretaña de tener una posición mejor que él. Un hecho que le ha permitido ser parte integrante del equipo de Copa Davis del Reino Unido, o incluso, ser invitado para disputar el cuadro principal de Wimbledon.

Sin embargo, todos esos méritos parecen no acabar de convencerle para seguir disfrutando del tenis. A sus 27 años ha confesado en una entrevista a Press Association Sport que si no consigue volver a meterse entre los 150 primeros del mundo contemplará la idea de retirarse del tenis. El motivo no es otro que, como en otros tantos jugadores, los problemas económicos: “Tengo 27 años y tengo facturas que pagar. A nivel de Futuros y Challenger el dinero de los premios no es lo suficientemente alto. Nosotros somos profesionales y sería bueno si fuera un poco más fácil de ganarse la vida”.
El caso de Goodall no es único. Hace un par de semanas vimos como Jerzy Janowicz declaraba no haber asistido a jugar la fase previa del Open de Australia por falta de financiación. Incluso, no hace mucho tiempo relatábamos como el tunecino Malek Jaziri, semifinalista en el ATP 250 de Moscú el pasado mes de octubre, estuvo a un paso de colgar la raqueta por los mismos motivos.
Son muchos los que piensan que el tenis reparte enormes dividendos a los tenistas. Premios multimillonarios con los que vivir de forma placentera para el resto de la vida. Y en realidad esto es cierto, lo que sucede es que sólo ocurre con el selecto grupo de los 30 o 40 mejores jugadores del circuito.
Si miramos el ranking de ganancias de este año podemos comprobar como Novak Djokovic, el jugador que más ha ganado, se ha embolsado más de 12 millones de dólares, récord absoulto, o incluso como Roger Federer ha sido capaz de superar los ocho millones. Cifras altas a las que además hay que sumar patrocinios, exhibiciones y toda la publicidad extra que generan toda esta plaga de estrellas del tenis. El dinero va al dinero que se suele decir.
Ranking de ganancias 2012
1- Novak Djokovic, 12.803.737$
2- Roger Federer, 8.584.842$
3- Andy Murray, 5.708.230$
4- Rafa Nadal, 4.4997.448$
5- David Ferrer, 4.409.340$
Ahora bien, como decimos, estos son sólo unos pocos privilegiados. Un jugador que ronda el puesto 50 en el ranking ya no recibe tales cantidades y debe de conformarse con los 406.000$ que ha cobrado Lukas Lacko (nº 50) o los 382.000$ de Marinko Matosevic (nº 49). La cosa aún se puede poner peor si uno se sitúa alrededor del puesto 100. El portugués Joao Sousa, situado en la 99ª posición apenas ha conseguido sumar en todo el 2012 la suma de 128.000$ y el esloveno Aljaz Bedene (98) ni siquiera ha llegado a ganar 110.000$. Y aquí al contrario que ocurre con los mejores jugadores, los patrocinadores y los contratos publicitarios, si lo hay, son mínimos. Sólo el hecho de competir en el circuito de dobles puede aumentar de forma significativa estas cantidades, y eso, si se cosechan buenas actuaciones.
Ganancias de los últimos cinco tenistas del Top 100 en 2012
96- Evgeny Donskoy, 112.576$
97- Ivo Karlovic, 345.527$
98- Aljaz Bedene, 108.616$
99- Joao Sousa, 128.390$
100- Edouard Roger-Vasellin 410.585$
Y si nos vamos a las posiciones de Goodall vemos como sus declaraciones tienen todo el sentido del mundo. El británico se va a llevar en esta temporada 60.000$, y muchos de ellos le vienen en parte por la invitación que recibió de Wimbledon donde el sólo hecho de jugar la primera ronda le permitió llevarse 14.500$. Si no, le podría ocurrir como le sucede al uzbeco Farrukh Dustov (nº230) que apenas ha superado los 46.000$ en el presente curso.

Si descontamos de todas esas cantidades, viajes por medio mundo, así como la contratación de un entrenador, vemos como evidentemente estos tenistas no pueden vivir del tenis, lo que no hace nada más que reafirmar las palabras de Goodall y la necesidad de ampliar el dinero que otorgan los torneos a los jugadores que caen en primeras rondas.
Evidentemente todo esto es muy relativo, porque no todos los torneos reparten la misma cantidad de dinero y no todos están a la misma distancia de sus casas. Pero si cogemos el caso de los torneos 250 de Australia de este año por ser las citas que más gasto en transporte implican para la mayoría del circuito, vemos que caer en primera ronda en Brisbane supone 4.220$, y hacerlo en Sidney 4.450$. Es decir un jugador que haya tenido la mala suerte de caer en estos eventos en su primer encuentro ni siquiera habrá podido compensar los gastos del viaje, a no ser que haya sido capaz de entrar en el cuadro final del Open de Australia, donde ya por caer en primera ronda se lleva más de 20.000$.
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