La tenista italiana, que alcanza su segunda final de un WTA 1000, se sorprende de su nivel mostrado en Roma y asegura que su mentalidad es diferente a la del año pasado.
La tenista italiana, que alcanza su segunda final de un WTA 1000, se sorprende de su nivel mostrado en Roma y asegura que su mentalidad es diferente a la del año pasado.
Después de perder los seis enfrentamientos ante Sabalenka, la china encontró en Roma la fórmula de la victoria. “Me he dado cuenta que cuando la hago jugar mucho…”