El campeón de Shanghái se queda sin inspiración: "Ha sido mi peor partido del año"
Valentin Vacherot puso punto final a su participación en el Masters 1000 de Shanghái con una derrota contundente ante Tommy Paul (6-4 y 6-2). El monegasco, que llegaba al torneo con grandes recuerdos y la ilusión de seguir prolongando su aventura, no encontró respuestas ante un rival que supo explotar sus dificultades. Lejos de esconderse detrás de los méritos del estadounidense, el tenista fue sincero a la hora de analizar una actuación que le dejó especialmente insatisfecho.
“En primer lugar, jugué realmente mal, pero también Tommy hizo que jugara mal”, reconoció Vacherot, que destacó la capacidad de su adversario para moverlo por toda la pista. El monegasco admitió que no se encontraba bien desde el punto de vista físico y que esa sensación terminó condicionando su rendimiento. Pese a todo, intentó mantenerse en el partido durante el primer set, apoyándose especialmente en su devolución. Sin embargo, desaprovechó una oportunidad de break que le habría permitido igualar a cinco juegos y, a partir de ahí, Paul ganó confianza hasta cerrar el encuentro con autoridad.
Vacherot: “Fue uno de mis peores partidos de la temporada”
Vacherot no quiso atribuir su derrota únicamente al desgaste acumulado, aunque reconoció que el viaje y la exigencia del calendario pudieron influir. “Física y mentalmente, fue un poco de todo. No sé si es porque llevo mucho tiempo viajando, pero esta noche fue probablemente uno de mis peores partidos de la temporada”, confesó con resignación. La decepción era comprensible.
Después de todo lo vivido en Shanghái, el monegasco quería despedirse con una batalla memorable, no con una derrota tan clara. “Preferiría marcharme de este torneo con un gran partido, una buena lucha, quizá a tres sets, y no perdiendo 6-4 y 6-2”, explicó. Aun así, Vacherot quiso poner perspectiva a lo sucedido y recordó que hay factores que escapan al control de cualquier tenista, especialmente cuando el rival juega a un nivel tan alto. Su conclusión fue tan sencilla como deportiva: “El año que viene estaré igual de encantado de volver que lo estaba este año”, concluyó.