El torneo de Bruselas toma una decisión inédita en el mundo del tenis
El ATP Bruselas 2026 será protagonista en el calendario a partir de la semana del 19 de octubre, dando la bienvenida a la gira de pista dura bajo techo en el circuito. Anteriormente celebrado en Amberes, el cambio a la capital belga se produjo a partir de la pasada campaña, una transición suave para un evento que pretende consolidarse en el circuito.
Hasta ahí, todo bien: una cita más en el calendario que mueve sus piezas y que cambia su ubicación, pero se mantiene en el mismo país. ¿Qué ocurre esta temporada? Que la dirección del evento se ha visto obligada a tomar una decisión rocambolesca, encontrándose en una tesitura que jamás se había visto en el circuito ATP y que supone un desafío a nivel logístico impresionante. ¿De qué se trata?
The ATP 250 in Brussels will change venues mid-tournament.
Play through Oct 22 is in the ING Arena. QFs, SFs & final move to Palais 5, also at Brussels Expo, from Oct 23.
The ING Arena is booked 🎤 PLK Oct 24, Djadja & Dinaz Oct 25, Duran Duran Oct 26. The 🎾 final is the 25th. pic.twitter.com/VTzbNASiXf— Parsa (@Parsa_Nemati) September 16, 2026
El torneo de Bruselas cambiará de sede... ¡en mitad del torneo!
Como lo oyen. El evento belga se disputará en dos sedes diferentes, con dos Pistas Centrales diferentes, y realizará el traslado de un lugar a otro en pleno evento. Comenzará la acción desde la fase previa, el domingo 18 de octubre, en el pabellón ING Arena: viviremos partidos en este reciento hasta el jueves 22 de octubre. A partir del viernes 23 de octubre, el torneo belga se trasladará a un recinto diferente, el Palais 5, que se ubica también en la explanada del Bruselas Expo, el complejo en el que conviven junto a otros edificios.
¿El motivo de este cambio? Quizás sea lo más sorprendente de todo: el ING Arena tiene varios conciertos agendados el fin de semana en el que concluiría el torneo. Se tratan de PLK el viernes 24, Djadja y Dinaz el sábado 25 y, el día de la final, la banda Duran Duran actuará en el que debía ser el hogar del torneo. Una situación extrañísima que veremos qué solución encuentra, puesto que se deberán trasladar multitud de asuntos logísticos de un pabellón a otro y, claro, deberán mantener la misma velocidad y estado de las pistas. ¿Saldrá bien? Lo descubriremos en un mes.