Skip to main content

Craig Tiley resuelve una de las grandes polémicas del US Open

Los horarios del último Grand Slam del año han dado la vuelta al mundo, con finalizaciones más allá de las tres de la madrugada. El director del torneo zanja el debate.

Shelton y Alcaraz acabaron su partido más allá de las 3 de la mañana.

El US Open 2026 ha dejado una gran cantidad de puntos de interés. Algunos aluden a lo deportivo, desde los triunfos de Alexander Zverev y Elena Rybakina hasta la gran eclosión de Ben Shelton, pasando por la vuelta de Carlos Alcaraz o la igualdad competitiva en el circuito femenino; otros van más allá y ponen el foco en lo que para muchos son problemas estructurales. ¿El más hablado? Sin lugar a dudas, los horarios y el orden de juego: más de la mitad de las jornadas finalizaron más allá de la media noche, y el partido estrella del torneo, el Alcaraz vs Shelton de cuartos de final, se convirtió en la finalización más tardía de la historia del torneo, por encima de las 3:30 AM.

Aquel día, la mala suerte jugó un papel fundamental: no podemos obviar que tres de los cuatro partidos de la jornada llegaron a su límite a nivel de marcador, poniendo su punto y final en el supertiebreak (o tiebreak, en el caso del femenino) del último set. Es un factor que ofrece contexto, pero que no explica una tendencia muy marcada del torneo estadounidense, al que no le importa favorecer el show y potenciar su sesión nocturna... sin importar las consecuencias. Este año, un hombre dado a innovar se estrenó al frente de la USTA, iniciando un mandato en el que pretende replicar el éxito logrado en Australia. Se trata de Craig Tiley, que viene con ideas frescas... y que ha sido el encargado de zanjar el debate: las sesiones nocturnas y el actual orden de juego han llegado para quedarse.

Por esto el US Open mantendrá los dos partidos en las sesiones nocturnas: se acabó la polémica

El actual jefe ejecutivo de la USTA se sentó a hablar con Sky Sports de una problemática que ha salpicado buena parte de las jornadas en suelo norteamericano. Tras más de 21 años al frente de Tennis Australia, siendo la cara visible de un Grand Slam que comparte el formato de sus jornadas con el estadounidense (dos partidos en la sesión diurna, dos en la nocturna; todos los cuartos de final se juegan en la pista principal), pocos tienen más experiencia que él a la hora de tratar estos temas.

"Es interesante. Escucho a mucha gente decir que los partidos acaban demasiado tarde. Yo les digo: 'Vale, y vuestra sugerencia es...' Exacto. No me dicen nada. No puedes controlar la duración de un partido", señala un Tiley que va mucho más allá: apunta a motivos muy sutiles pero existentes por los que la duración de los partidos se está incrementando, entre los que destaca la introducción del reloj de tiempo entre punto y punto.

"En los últimos diez años, la cantidad de tenis que se juega desde que inicias el punto hasta que termina es muy similar, pero la duración de los partidos en el tenis masculino ha aumentado en torno a una media de 25 minutos. ¿Por qué? Porque ahora tenemos el shot clock, y todo el mundo utiliza todo ese tiempo. Súmale las toallas, que añade algo más, y la duración completa de los partidos es un poco más larga.

De todos modos, aunque sientes que todo acaba muy tarde, la realidad es que debes fijarte en los datos. La media de tiempo de los partidos masculinos hoy no está aún en el top-4 de los últimos diez años. Dicho esto, nadie quiere acabar un partido a las 3:30 AM, aunque el resto del mundo pudo ver un partido increíble durante el día. Roland Garros tiene su propio orden de juego, con tres partidos diurnos y uno nocturno. Wimbledon no tiene sesión nocturna.

Por nuestra parte, nos gusta mucho el formato de dos partidos diurnos y dos nocturnos. Dos sesiones completas en las que tienes un gran partido femenino y un gran partido masculino. Eso es lo que nos dicen los aficionados. Pueden venir aquí y disfrutar de tres, cuatro o cinco horas de entretenimiento, y si los partidos van larguísimos, como la noche de los cuartos de final, puedes ver hasta seis horas de entretenimiento. Ese es un ticket de inmenso valor, y por eso vamos a mantenerlo".

Son palabras que, parece, zanjan un debate que acaparó titulares la semana pasada, con buena parte de los aficionados cuestionando unos horarios que provocaron, por ejemplo, que buena parte del público español no pudiese ver la mayoría del duelo de Carlitos contra Shelton. No parece, eso sí, que las cosas vayan a cambiar pronto: veremos cuáles son las innovaciones que propone Tiley... pero lejos de este área del torneo.