Rybakina confiesa cuál será su prioridad a partir de ahora
Con el US Open bajo el brazo y a tan solo unas horas de estrenar su condición de número uno mundial, la tenista kazaja hizo balance de estas dos semanas y planteó cuáles son sus próximas metas.
Aunque no fuera la celebración de todos los tiempos, hay que reconocer que este US Open 2026 nos ha dado una Elena Rybakina más extrovertida que de costumbre. Lo vimos en la pista y también en sala de prensa, donde se despidió del torneo hace unos minutos en su última conferencia.
Casi dos horas necesitó Elena Rybakina para cumplir con todos los compromisos que vienen en el precio de ganar un Grand Slam. Si además estamos en Nueva York y hablamos de la mujer que el próximo lunes irrumpirá en lo más alto de la clasificación, las entrevistas con los medios de comunicación se multiplican. Menos mal que la kazaja tiene mucho talante para estas cosas y en ningún momento le quedará grande el traje de campeona del US Open. Escuchamos sus palabras en sala de conferencias antes de poner rumbo a su próximo destino.
Rybakina, sin palabras tras ganar el US Open
“Es increíble. Todavía es muy difícil procesar lo que ha pasado. Demasiados logros en estas últimas semanas. Estoy súper feliz, muy orgullosa de todo el trabajo. Es difícil encontrar las palabras ahora, pero estoy súper feliz. Siento que el partido estuvo muy igualado. Incluso en el primer set conseguí un break temprano y entonces fue un poco más fácil entrar y ser agresiva. En el segundo íbamos juego a juego, las dos manteniendo nuestros servicios. Siento que ella jugó esos momentos importantes de una manera más agresiva, simplemente fue a por los golpes. Yo tuve algunas pequeñas oportunidades y cometí un par de errores, pero en el tercer set me dije que todavía podía hacerlo. Necesitaba concentrarme en mi saque y arriesgar un poco más cuando tuviera la oportunidad”.
Así celebrará Rybakina su ascenso al Nº1
“Va a ser muy diferente despertarme a la mañana siguiente sabiendo que acabas de ganar el US Open y que has conseguido el número 1 del mundo. Es como una liberación, porque llevas haciendo las mismas rutinas durante las últimas dos o tres semanas. Es mucho trabajo, también muchos nervios. Sí, creo que va a ser increíble despertarme sabiendo que has conseguido cosas tan grandes”.
Una cuestión de confianza, algo que nunca le faltó a Rybakina
“Sí, por supuesto, siempre creí que era posible. Hemos tenido grandes resultados. Evidentemente, no todos los años son iguales. Gané Wimbledon en 2022. Después no estaba ganando los Grand Slams, pero jugué la final del Open de Australia al año siguiente. Creo que siempre estuvimos ahí. Por supuesto, en tu camino aprendes mucho, pasan muchas cosas. Siento que ahora tengo un gran equipo, grandes personas a mi alrededor, y simplemente seguimos trabajando. Finalmente todo ha dado sus frutos y estoy súper feliz, muy orgullosa. Nunca es fácil, incluso ahora termino aquí, descanso, celebro y después siguen llegando torneos. Tienes que jugar, tienes que competir contra las mismas jugadoras y tienes que seguir dando lo mejor de ti. Sí, es un viaje increíble y espero poder seguir en lo más alto el mayor tiempo posible”.
Su servicio volvió a ser clave
“Estaba pensando en eso y en que necesitaba mejorar realmente el porcentaje de primeros saques. No estaba funcionando, pero seguía intentando elegir un sitio y, al menos, hacer un poco más con el segundo saque. Hubo un par de dobles faltas aquí y allá, pero tenía una especie de plan en mi cabeza y simplemente me mantuve fiel a él. Después, en los momentos importantes, mi saque mejoró y me ayudó muchísimo”.
Rybakina agradece la rivalidad que tiene con Sabalenka
“No sé qué nos deparará el futuro, pero los partidos contra Aryna siempre son muy difíciles y siento que nos empujamos mutuamente para ser mejores después de batallas tan duras. Sí, siento que no solo con ella, también con las otras grandes jugadoras, siempre quieres intentar algo nuevo, cambiar algo en tu juego y ser mejor. No sé qué nos deparará el futuro, pero espero que haya éxito y algunas victorias más”.
Reconciliación con Nueva York, donde nunca había jugado bien
“Vine aquí por primera vez hace diez años como júnior y para mí ya era un lugar increíble. Era muy ruidoso, muy diferente a otros sitios. Sinceramente, después de ganar Wimbledon, también pasaron muchas cosas ese año. Creo que, especialmente aquí, da igual en qué pista juegues, siempre está llena. Siempre hay un ambiente increíble. Por alguna razón, Nueva York no había sido mi mejor lugar para jugar al tenis durante los últimos años, pero definitivamente eso ha cambiado ahora y espero que la próxima vez que venga pueda mantenerlo hasta el final”.
De casi bajarse del US Open... a terminar saliendo campeona
“No fue el mejor momento, desde luego, porque estaba muy disgustada. No sabía realmente cómo iba a estar día a día. Llegamos a Nueva York, hicimos una resonancia y no tenía muy buena pinta. Tuvimos que hablar con muchos médicos para conocer sus opiniones sobre lo que debíamos hacer. Tuve la suerte de contar con una muy buena doctora. Está en Australia, estuvo al teléfono con nosotros todo el tiempo y, de alguna manera, junto con el equipo hicimos un plan y nos mantuvimos fieles a él, hablando cada día sobre lo que podíamos hacer. Durante siete días simplemente iba de mi habitación del hotel al gimnasio, pasaba allí tres horas, hacía mucha recuperación y tratamientos. También fuimos a cenar un par de veces para despejar un poco la cabeza. El primer día que llegamos creo que fuimos al cine. Después de eso, simplemente seguí trabajando, aunque por desgracia no en la pista”.
Elena Rybakina confiesa cuál será su objetivo a partir de ahora
“La prioridad principal, como decía antes, es que no me estoy haciendo más joven, así que intentar mantenerme sana y elegir bien el calendario y el proceso de entrenamiento. Por supuesto, el objetivo siempre son los torneos más importantes, quieres ganarlos, así que los Grand Slams, y simplemente intentar encontrar el equilibrio, intentar ser estable. Ya veremos qué pasa, pero definitivamente todavía queda mucho trabajo por hacer. El trabajo nunca termina, para ser sincera”.