Novak Djokovic ha dejado muy claro en Wimbledon que pocos jugadores en la historia del tenis manejan mejor los partidos de máxima exigencia. El serbio derrotó a Felix Auger-Aliassime en los cuartos de final después de una batalla de 5 horas y 15 minutos, un triunfo que no solo le dio el pase a las semifinales, sino que agrandó una estadística tan sorprendente como reveladora.
Con este último encuentro, Djokovic ya ha disputado cinco partidos que superaron la barrera de las cinco horas a lo largo de toda su carrera. El dato resulta todavía más espectacular al comprobar que el balance es perfecto: cinco encuentros, cinco victorias. Ninguno de esos maratones terminó con derrota para el ganador de 24 títulos de Grand Slam, un reflejo de su extraordinaria fortaleza física y mental cuando los partidos alcanzan el límite.
📊 Les matchs d'au moins 5 heures disputés par Novak Djokovic 🇷🇸 :
— Jeu, Set et Maths (@JeuSetMaths) July 7, 2026
✅ 5h53 vs Rafael Nadal (OA 2012)
✅ 5h15 vs Rafael Nadal (Wim 2018)
✅ 5h15 vs Felix Auger-Aliassime (Wim 2026 🆕)
✅ 5h02 vs Stan Wawrinka (OA 2013)
✅ 5h00 vs Marcos Baghdatis (Wim 2007) pic.twitter.com/TlkC4Q85IP
Novak Djokovic, un especialista en sobrevivir a los maratones
La lista comenzó en Wimbledon 2007, cuando derrotó a Marcos Baghdatis tras cinco horas exactas de juego. Aquel fue el primer aviso de una capacidad de resistencia que años más tarde tendría su máxima expresión en la inolvidable final del Open de Australia 2012 frente a Rafael Nadal, el partido más largo de la historia de las finales de Grand Slam, resuelto por Djokovic después de 5 horas y 53 minutos.
También derrotó al español en las semifinales de Wimbledon 2018 tras otras 5 horas y 15 minutos, además de superar a Stan Wawrinka en el Open de Australia 2013 después de 5 horas y 2 minutos. Ahora, casi dos décadas después de aquella primera batalla ante Baghdatis, el serbio suma un nuevo capítulo a esta colección de maratones con su triunfo sobre Auger-Aliassime.
Hay estadísticas que ayudan a explicar una carrera, y esta es una de ellas. Cuando los partidos se convierten en una prueba de supervivencia, Djokovic ha demostrado una y otra vez que casi nadie resiste mejor que él.

