Novak Djokovic protagonizó una nueva exhibición de resistencia en Wimbledon al superar a Felix Auger-Aliassime después de más de cinco horas de juego. La victoria le permitió alcanzar unas nuevas semifinales en el All England Club y seguir ampliando una colección de récords históricos, aunque el serbio dejó claro nada más terminar el encuentro que, a estas alturas de su carrera, las estadísticas ocupan un lugar muy secundario.
Lejos de recrearse en los números, Djokovic prefirió poner el foco en el enorme desgaste físico que supuso el encuentro y en el próximo desafío que le espera en Londres. El serbio se enfrentará en semifinales al número uno del mundo y admitió que, antes de pensar en cualquier otra cosa, su prioridad pasa por recuperar energías tras uno de los partidos más exigentes que ha disputado en los últimos años.
Esto dijo Djokovic a pie de pista tras vencer a Auger-Aliassime
"Les estaba diciendo a los niños que se fueran a dormir después del cuarto set, pero no me hicieron caso. Me alegra que se quedaran porque, sinceramente, fue uno de los mejores partidos que he jugado en esta pista en toda mi carrera", afirmó Nole al micrófono a pie de pista, con su habitual humor.
"Es genial haber ganado este partido y escuchar ciertos datos, pero para mí es solo otra semifinal. Ya miraré todos los números y todas las estadísticas cuando termine mi carrera. Ahora mismo todo es trabajo. Todavía tengo que recuperarme, sigo en el torneo y dentro de unos días tendré enfrente al mejor jugador del mundo", añadió el de Belgrado segundos después.
Las palabras de Djokovic reflejan la mentalidad que le ha acompañado durante toda su trayectoria. Incluso después de una victoria épica y de seguir agrandando su legado, el serbio evita mirar hacia atrás. Su único objetivo sigue siendo el siguiente partido.

