Arthur Fery, el único superviviente en Wimbledon de un tenis británico en crisis

De los 21 tenistas británicos que arrancanron su andadura individual en este torneo de Wimbledon 2026, solo uno sigue en pie tras desarrollarse las dos primeras rondas. Hoy conoceremos un poco más de Arthur Fery.

Fernando Murciego | 3 Jul 2026 | 08.00
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Arthur Fery, el único superviviente en Wimbledon de un tenis en crisis. Fuente: Getty
Arthur Fery, el único superviviente en Wimbledon de un tenis en crisis. Fuente: Getty

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Arthur Fery se ha convertido en la gran sorpresa local de Wimbledon 2026. Gracias a su victoria sobre Otto Virtanen, el jugador de 23 años se clasificó por primera vez para la tercera ronda de un Grand Slam. Lo ha hecho, además, con un peso añadido: siendo el único representante británico que sigue con vida en los cuadros individuales, tanto masculino como femenino, dato que refleja el complicado momento que atraviesa el tenis del país.

La historia de Fery también tiene mucho de perseverancia. Está disputando Wimbledon gracias a una wildcard, la cuarta de su carrera en el torneo londinense. Después de quedarse dos veces en segunda ronda de un Grand Slam, por fin ha dado el paso que llevaba tiempo buscando. Exjugador universitario en Stanford, criado a apenas diez minutos del All England Club y con una madre que también fue tenista profesional, su camino hacia la élite ha sido muy distinto al de otros talentos de su generación. Ahora, con un tenis sólido y una gran madurez competitiva, el actual #114 del mundo empieza a recoger los frutos.

Arthur Fery, el único británico que resiste en Wimbledon

"Esto es algo que quería conseguir para seguir avanzando en mi carrera. Ya había llegado dos veces a la segunda ronda de un Grand Slam y superar esa barrera significa mucho. Encadenar dos buenas actuaciones en un torneo tan grande no es nada fácil, porque pasan muchas cosas alrededor y es sencillo distraerse después de ganar un partido. Ser el único británico que queda no lo veo como una presión, incluso lo veo como algo positivo. Obviamente, para el tenis británico nos habría gustado tener a muchos más jugadores en tercera ronda. Yo juego para mí mismo, quiero ganar por mí, pero si hubiera más británicos sería fantástico".

Un tenis distinto, más basado en la inteligencia

"Mi resto es una de mis fortalezas, también mi movilidad y mi capacidad para moverme por la pista. Hoy Otto estaba sacando constantemente a más de 215 km/h y tenía que intentar responder con mucha calidad. Ese perfil encaja perfectamente con mi estilo de juego, ya que me considero un jugador de gran consistencia desde el fondo, muy rápido de piernas, con excelente lectura de los intercambios y una notable capacidad para variar alturas y direcciones. Digamos que no necesito dominar con el saque para competir".

Su camino hasta el profesionalismo: Stanford antes que el circuito

"Cuando terminé la etapa júnior no estaba preparado para jugar el circuito profesional a tiempo completo, así que elegí la universidad de Stanford por el nivel académico y porque me ofrecía un plan alternativo si el tenis no funcionaba. También tenía uno de los mejores programas deportivos. Esos tres años me ayudaron a madurar, me dio tiempo para crecer como persona sin demasiada presión. Cuando salí de la universidad estaba realmente preparado para atacar el circuito profesional y subir en el ranking".

Arthur Fery, el único superviviente británico en tercera ronda de Wimbledon. Fuente: Getty

 

Wimbledon o la sensación de jugar en casa

"Crecí a diez minutos de aquí, llevo viniendo a Wimbledon desde que era un niño, así que jugar ahora este torneo es algo increíble. En estas dos rondas había muchísimos amigos y familiares en la grada. Cada vez que miro alrededor veo una cara conocida, eso hace que jugar aquí sea muy especial. Ni siquiera me di cuenta de que la Princesa de Gales estaba en la grada, en ese momento estaba completamente concentrado. Si lo hubiera sabido antes, quizá me habría puesto un poco más nervioso".

Una identidad británica construida con el tiempo

"Ahora me siento completamente británico. Llevo muchísimos años viviendo aquí, entreno en el Centro Nacional de Tenis y la federación me ha ayudado muchísimo. Hace diez años quizá habría respondido otra cosa, pero hoy me siento británico de corazón. Mi madre, que fue profesional, y mi padre han influido muchísimo en mi desarrollo, gracias a ellos seguí estudiando cuando otros jugadores dejaron el colegio muy pronto para dedicarse solo al tenis. Quizá he llegado un poco más tarde que otros, pero me siento fresco y creo que todavía tengo muchos años de carrera por delante".