Iga Swiatek ha recuperado su mejor versión justo cuando Wimbledon empieza a entrar en materia. La vigente campeona del torneo firmó una actuación impecable para derrotar por 6-1 y 6-3 a Karolina Pliskova, en un encuentro en el que apenas concedió respiro a una rival completamente desbordada por el ritmo impuesto por la polaca.
Más allá del resultado, las sensaciones fueron incluso mejores. Swiatek volvió a exhibir el tenis que la llevó al título el pasado año, atacando la pelota muy pronto y robando constantemente tiempo a su adversaria. Cada golpe llegaba con una velocidad de ejecución que impedía a Pliskova desplegar el tenis agresivo que caracteriza a la checa, obligándola a defender durante prácticamente todo el partido.
La número uno también destacó por una de las facetas que más preocupaban en las últimas semanas: la solidez. Apenas concedió errores no forzados y mostró una precisión extraordinaria desde el fondo de la pista, combinando potencia y control con una naturalidad que recordó a sus mejores actuaciones sobre la hierba londinense.
Swiatek fue superior de principio a fin
Después de un debut algo más irregular, Swiatek parece haber encontrado el ritmo competitivo que tanto buscaba. Su movilidad volvió a marcar diferencias, llegando con enorme facilidad a bolas que parecían ganadoras y transformando situaciones defensivas en oportunidades para volver a tomar la iniciativa del intercambio.
La impresión que dejó sobre la pista fue la de una jugadora en claro crecimiento dentro del torneo. Si mantiene este nivel, volverá a convertirse en la gran referencia del cuadro femenino.
En la tercera ronda le espera una rival muy diferente, ya que se medirá a Alexandra Eala o Maja Joint, dos jugadoras de enorme proyección que pondrán a prueba el excelente momento de forma de una Iga Swiatek que, por ahora, vuelve a transmitir la misma autoridad que la condujo al título de Wimbledon hace apenas un año.

