Las sensaciones de Alexander Zverev siguen siendo positivas en este torneo de Wimbledon. El tenista alemán selló su clasificación para la tercera ronda del Grand Slam londinense y, tras el encuentro, transmitió confianza tanto por su estado físico como por el nivel de tenis que está mostrando en la presente temporada.
En primer lugar, restó importancia al leve contratiempo físico que arrastra desde hace unos días. "Tengo la nariz un poco taponada, pero no es nada nuevo, no moriré por eso. No me afecta jugar, estoy bien", comentó con naturalidad, dejando claro que esas molestias no suponen un obstáculo para competir al máximo nivel sobre la hierba del All England Club.
Más allá de ese aspecto, el alemán quiso destacar el enorme cambio que ha experimentado respecto a campañas anteriores. Según explicó, las diferencias con los dos últimos años son evidentes, especialmente con una temporada 2025 en la que atravesó importantes dificultades para encontrar su mejor versión. "Tuve muchos problemas con mi tenis. Además, no estaba jugando muy bien", reconoció.
Un Zverev renovado se plantea firmar su mejor Wimbledon
Ahora, sin embargo, el panorama es completamente distinto. Zverev aterrizó en Wimbledon reforzado por un curso sobresaliente y con la confianza que otorga haber conquistado Roland Garros semanas atrás, un éxito que ha supuesto un impulso tanto en su juego como en su mentalidad. "Este año todo es diferente, llego aquí como campeón de Roland Garros. Creo que la mentalidad es muy diferente, sobre todo en cuanto al juego, así que espero continuar con mi buen estado de forma", afirmó tras su triunfo en tres mangas ante Royer.
Con esa confianza renovada y un tenis mucho más sólido, Zverev se presenta como uno de los aspirantes a llegar lejos en Wimbledon. Si mantiene el nivel exhibido en las dos primeras rondas, el alemán contará con argumentos para pelear por un torneo que sigue siendo uno de los grandes objetivos de su carrera.

