Jannik Sinner ha vuelto a dejar dudas en su encuentro de segunda ronda de Wimbledon 2026 ante Nuno Borges, al que ha superado por un marcador de 7-6(4) 7-6(2) 6-4 tras 2 horas y 31 minutos de encuentro. Al igual que en su debut ante Miomir Kecmanovic, el número 1 del mundo cumplió, pero no parece ese tenista dominante de antes de Roland Garros.
En el primer set no hubo roturas de servicio, y fue el tenista italiano el que tiró de galones en el tie break para llevarse el gato al agua. Sin embargo, lejos de venirse abajo Borges consiguió romper el saque del italiano al comienzo del segundo parcial para tomar la delantera. Llegó a sacar con 5-4, y tuvo bola de set a favor, pero Sinner aguantó el tipo, rompió su servicio y volvió a sacar su mejor tenis en otra muerte súbita. En el tercero consiguió una rotura tempranera, y a pesar de que el tenista portugués se la devolvió consiguió otro nuevo break para encaminar el encuentro y sellar su pase a la siguiente ronda.
Sinner debe ponerse las pilas
Más allá de la victoria, lo cierto es que Sinner está lejos de ser el tenista que llegó arrasando a todos a Roland Garros. En París sufrió una dura derrota por problemas físicos en segunda ronda, y no había vuelto a jugar desde entonces. Es cierto que no ha jugado en toda la gira de hierba y tiene que adaptarse a una superficie tan complicada como esta, pero deberá subir el nivel en las siguientes rondas si no quiere llevarse un susto.
En tercera ronda le espera Jenson Brooksby, que a priori no debería ser una gran amenaza, pero a partir de octavos se podría cruzar con tenistas con Rafa Jódar, que le podrían poner en apuros si sigue con esas dudas en su juego. Aún así, una victoria es una victoria, y ahora mismo lo que necesita es sumar partidos para volver a su mejor nivel e intentar revalidar el título en el All England Club.

