Daniel Evans puso punto final a su carrera profesional tras caer en el cuadro de dobles de Wimbledon 2026, pero su última comparecencia como tenista estuvo marcada por un mensaje muy crítico hacia la organización del torneo. El británico lamentó profundamente no haber recibido una wildcard para disputar el cuadro individual y, sobre todo, denunció la falta de comunicación por parte de los responsables del All England Club y de la LTA.
"No entiendo el razonamiento y nadie me ha dado una explicación decente", aseguró Evans. "Si alguien hubiera venido y me hubiera dicho que no estaba en forma o que no había jugado lo suficiente, lo habría aceptado. Pero nadie tuvo la decencia de sentarse a hablar conmigo".
El exnúmero 21 del mundo insistió en que su enfado no radica únicamente en no haber recibido la invitación, sino en las formas. "No estoy enfadado por la wildcard. Lo que quiero es que me digan la verdad. Llevo 16 años en el circuito y sé perfectamente cómo funciona esto. No me pueden contar que ya estaban repartidas todas las invitaciones porque eso simplemente no es cierto", afirmó.
Daniel Evans se despide con sabor amargo por el trato recibido en Wimbledon
Evans también recordó que, cuando sufrió una lesión mientras ayudaba al joven Henry Searle, estaba dedicando su tiempo a apoyar el tenis británico. "Yo estaba ahí ayudando a otro jugador cuando me lesioné. No vi a muchos haciendo eso. Lo único que esperaba era que alguien viniera a hablar conmigo", explicó.
El británico reconoció que las muestras de cariño recibidas tras anunciar su retirada, incluidos los homenajes de Andy Murray y de la LTA en redes sociales, fueron especiales, aunque no cambian su sensación sobre cómo se gestionó su despedida. "El último mes ha sido un auténtico desastre por su parte", sentenció.
Aun así, Evans prefirió despedirse con una sonrisa. "En cierto modo me alegro de que haya terminado. Se cierra una puerta y empieza otro capítulo", confesó, antes de bromear sobre sus planes inmediatos: "Mañana me despertaré con resaca".

