A trompicones y sufrimiento, pero Novak Djokovic avanza en Indian Wells 2026. El serbio acostumbra a sufrir en sus últimas presencias en el torneo californiano, eliminado en la segunda ronda en las dos ediciones anteriores, y este año parece que sigue por el mismo camino. Sufrió ante Kamil Majchrzak y también padeció ante Aleksandar Kovacevic, que lo llevó a un tercer set. Aunque se hizo con la victoria por 6-4, 1-6, 6-4, a Nole se le volvió a ver incómodo, exhausto y tenso.
En la mañana soleada de California y en una desierta pista central, Novak Djokovic hacía acto de presencia en su segundo duelo en Indian Wells ante un Aleksandar Kovavecic que no termina de dar el salto de promesa a realidad. Aun así, el serbio no se fiaba teniendo en cuenta el difícil debut que tuvo ante Kamil Majchrzak.

Novak Djokovic tuvo que sudar para deshacerse de Aleksandar Kovacevic en los deiciseisavos de final de Indian Wells
De hecho, estuvo a punto de empezar con un break abajo, pero supo neutralizar la bola de quiebre y empezó el partido por delante, más todavía cuando en el tercer juego aprovecha su primera bola de break para poner el 3-1 en el marcador. Solamente tuvo que atacar el revés a una mano del estadounidense y bloquear su potente primer servicio.
Aun así, Nole no estaba nada cómodo. Desde el primer juego se mostró tenso y debatía intensamente con su equipo, concretamente con su primer entrenador Boris Bosnjakovic, con el que no pasaba de discutir, incluso después de hacer un ace.
Aun así, la escasa oposición que estaba mostrando Kovacevic permitía a Djokovic sacar sus juegos adelante, mientras que los del estadounidense, gracias a su eficaz primer servicio, iban a la velocidad de la luz. Y entre reproches, pocos intercambios, el serbio se hacía con un veloz primer set (6-4) en apenas 35 minutos.
Enfado y desconexión en el segundo parcial
El inicio del segundo parcial estuvo cerca de seguir la dinámica del primero, es decir, break tempranero de Djokovic, pero Kovacevic lo impidió, lo que produjo la furia del serbio con su equipo, incapaz de adivinar los saques del estadounidense. Y el cabreo del de Belgrado le pasaba factura porque cedía su servicio por primera vez y Kovacevic se colocaba 3-0.
El norteamericano parecía haber despertado, mientras que Djokovic seguía rezagado, incómodo y sin la sensación de dominio que acostumbra a tener en sus partidos. Ahora Kovacevic no fallaba un primer servicio y la sensación que reinaba en el ambiente es que, de nuevo, Djokovic se iba a un tercer set. Y eso fue lo que ocurrió, encima con otro break en contra (6-1) y el peligro de quedarse fuera de Indian Wells en segunda ronda.
Pero el Djokovic que apareció en el tercer set era muy diferente al visto en el segundo. Más activo, con una mentalidad más positiva y buscando el fallo de Kovacevic, que cuando los puntos se alargaban se precipitaba, aunque de vez en cuando sorprendía con ganadores que le permitían mantener la esperanza en la victoria. Además, el sol californiano empezaba a hacer mella, algo que nunca le gusta al serbio.
Empezaba a tener bolas de break a su favor, pero el servicio de Kovacevic y las malas decisiones del propio Djokovic impedían que se pudiese poner por delante. El marcador mostraba 4-4 y todo podía ocurrir en el desierto de Coachella.
El servicio seguía siendo el gran garante de Kovacevic, pero en estos momentos de tensión, un campeón de 24 Grand Slam como es Novak Djokovic, sabe moverse como pez en el agua. Aprovechó las dudas del norteamericano y ahí sí que no dudó. Juego, set y partido (6-4, 4-6, 6-1)para un Djokovic que continúa sin mostrar su mejor versión, pero que le sirve para estar en los octavos de final de Indian Wells por primera vez desde 2016.

