Aunque cualquiera de nosotros nos cambiaríamos sin pensarlo por cualquier top10 del circuito actual, lo cierto es que la vida de tenista no es toda de color de rosa. O al menos, así lo pintó Daniil Medvedev en sus últimas declaraciones desde el ATP Dubái.
Tiene Daniil Medvedev a quejarse prácticamente cada semana, bien sea de las condiciones, del ambiente o incluso de él mismo. La cuestión es nunca estar conforme con lo que hay, aunque tiene motivos para ello. Desde el ATP 500 de Dubái, el tenista ruso ofreció ayer una respuesta bastante trabajada sobre aquello se esconde tras la vida del tenista profesional, ese punto oscuro del que nadie habla, pero que les persigue cada semana a lo largo del circuito. Una respuesta reflexiva que hará pensar a más de uno si realmente desearían cambiar su vida por la cualquier tenista.
Daniil Medvedev señala la parte más dura de ser tenista profesional
“Lo primero que la gente ve sobre nosotros es que estamos ahí fuera jugando a tenis delante de miles de personas, que además estamos ganando grandes cantidades de dinero, especialmente aquellos que se encuentran dentro del top50 o top100 del ranking individual. Es normal que el primer pensamiento por parte de esta gente pueda ser: ‘¿De qué se quejan? No deberían quejarse, en absoluto’. Pero luego está la otra parte, lo que la gente no ve. Si hablamos de tenis no solo podemos hablar de la competencia, también hay que hablar del precio que conlleva este viaje.
Por ejemplo, esta semana toca venir a Doha, donde es verdad que el viaje no ha sido excesivamente largo desde Dubai, así que por ese lado está bien. Sin embargo, las pelotas son diferentes en este torneo, las canchas también son diferentes, parece cosas estúpidas. El hotel es diferente, la cama es diferente, la almohada es diferente, todo se vuelve un poco más difícil para el cuerpo. Quizá si te pasa una vez no lo sientas tanto, pero imagino tener esa sensación unas 40 veces al años. Esta es la realidad con la que convivimos.

Hablemos también del cambio de hora constante, por supuesto, del cambio de comida. La comida en cada país es diferente, en cada lugar es una cosa distinta. Todo esto sería mucho más fácil de manejar si no tuvieras un partido por jugar al día siguiente contra un rival que desea ganar ese partido tanto como tú. Al final si no lo ganas, si pierdes, la gente piensa que eres malo. El año pasado recuerdo que disputé siete torneos consecutivos, ¿realmente tenía que hacerlo? Uno piensa que tal vez pueda conseguir 100 puntos aquí y 200 puntos allá, quieres estar más arriba, pues así todo el tiempo. Si no hubiera puntos en juego sería todo más sencillo, pero esto no va a suceder.
Todo esto es lo que la gente no entiende del tenis, por eso a veces se molesta. Te puedes pasar de llegar a un nuevo lugar y sufrir una intoxicación alimentaria, que quizá no sea tan grave como para retirarte, pero sí lo suficiente para estar mal ese día y perder tu partido. Entonces todo el mundo dirá que cómo es posible perder por una simple intoxicación alimentaria. Esta es la parte más difícil del tenis, todo lo que conllevan los viajes, además de mantener esa voluntad de ganar ante cualquier cosa que suceda”.
¿Y tú qué opinas? ¿Opinas igual que Medvedev o piensas que ha exagerado un poco?

