Sentarse a charlar con Fede Coria es sentarse a hablar de tenis. Al argentino se le ilumina la cara cuando habla de tenis y se palpa en el aire que es su pasión. Tan solo hace falta un par de minutos para darse cuenta que el tenis es su vida y conviene escuchar lo vivido por alguien que ha pasado prácticamente por todo tipo de situaciones en este deporte.
Fede creció idolatrando a su hermano Guillermo. Y queriendo seguir los pasos de él, el peso del apellido ‘Coria’ le pudo en ciertos momentos. Si alguien sabe lo que supone cargar la mochila de un gran apellido en el mundo del tenis, ese es Fede.
“Fue duro porque había personas que venían a verme a mí y querían ver un pedacito de mi hermano y yo no se lo podía ofrecer porque estamos hablando de un jugador inmenso. Eso me creó mucha presión de querer jugar parecido a él o hacer cosas que hacía él. Mucho tiempo de mi vida, el foco lo tuve no en ganar, sino en jugar lindo. Tenía el foco equivocado en mi vida de lo que era ganar, perder y jugar bien. Era un chico de 12 años con un hermano que era el N3 del mundo. Obviamente iba a estar la comparación”, se abre Fede.

Similitud de su caso con el de Jaime, hermano de Carlos Alcaraz
A lo largo de las dos últimas décadas hemos tenido ejemplos como el de Fede. Tenistas muy famosos, de mucho éxito, cuyos hermanos/hijos intentaron seguir sus pasos sin poder alcanzar el mismo estatus. Uno de los más llamativos fue el caso de los hermanos Djordje y Marko Djokovic, que hicieron sus pinitos en el mundo del tenis, lejos del nivel que alcanzó Novak. No pudieron seguir la estela de su hermano y terminaron abandonando su carrera profesional.
En España, ahora, tenemos el caso de Jaime Alcaraz, hermano pequeño de Carlitos. En este 2026, Jaime cumplirá 15 años y si hacen una rápida búsqueda en Google, ya tiene artículos de diversos medios que lo comparan con su hermano a su edad y hablan de si es tanto o más bueno que Carlitos cuando tenía 14/15 años, edad a la que empezó a despuntar y mudarse a Villena para ser tutelado por Ferrero. Fede, que pasó por ahí, puede avisarle de lo que está por venirle.

“Mi hermano era número 3 del mundo. Imagina Carlos, que es seis veces ganador de Grand Slam. Estamos hablando de otro nivel más. Se me genera incluso algo dentro del cuerpo de que hay que ayudarlo. Hay que acompañarlo y que haga su camino en el tenis, para que estén bien rodeado. Está en una etapa de mucho crecimiento y aprendizaje. Hay que acompañarlo para que se enfoque en cómo jugar mejor, cómo entender el juego y alejarlo del ruido de lo que lleva ser hermano de Carlitos, que es una locura".
El consejo que le daría Fede Coria a Jaime Alcaraz
"Le diría que la gente podrá opinar e ir a verle, pero que luego es solo esos minutos y se van, no se quedan pensando si juega bien o mal o si va a ganar un Grand Slam o es Top 100. Tal vez a uno eso le queda, como me pasó a mí, que pensaba que no soy tan bueno, que no sirvo y la gente opina como opina en las redes, pero bajan y un segundo después están pensando en otra cosa. A Jaime le diría que se preocupe en lo que le importa a él, que el ruido es solo ruido y que eso pasa y se centre solo en él”.
El resto del Podcast, junto a Fede, es un viaje por su carrera más reciente, donde habla de cómo se siente de la lesión que le lleva apartado medio año del tenis y las dudas que le ha generado sobre su continuidad. Obvio, se habló de los Vlogs, sobre si volverán o no; así como una charla con Rafa Nadal que le dejó muy marcado, y también qué piensa de Djokovic, del que habla maravillas, para contar lo que hay detrás de su famoso selfie con el serbio. Para no perdérselo.

