Mantener la vigencia y el hambre cuando ya lo has ganado todo es una ardua tarea. Si te llamas Novak Djokovic y tus grandes compañeros de viaje, Roger Federer y Rafael Nadal, decidieron dejar la raqueta a un lado desde hace varios meses, ese desafío puede convertirse en hercúleo. Sin embargo, el serbio, en una temporada en la que cumplirá 39 años, parece empeñado en desafiar a la lógica y a la ciencia, empecinado en alcanzar las cumbres que en su mejor época divisó de manera constante.
Mandar el mensaje correcto y demostrar que todavía tiene varios conejos en la chistera. Ese era su objetivo en su debut en el Open de Australia 2026, después de días de titubeos y dudas, con entrenamientos acortados y pequeñas molestias. Nada de eso apareció en su duelo ante Pedro Martínez, donde vimos al Nole más explosivo y ágil de los últimos meses, poniendo en juego su trabajo durante toda la pretemporada y encontrando la eficiencia en sus golpes que tanto ha buscado en los últimos meses.
No era una victoria cualquiera: supone su triunfo número 100 en Australia, a dos del récord histórico de Roger Federer, siendo el tercer Grand Slam en el que ya es centenario (solo se le resiste el US Open). ¿Cómo puede Novak, con una generación muy distinta a la que le acompañó durante parte del camino, y sabiendo que el final está más cerca que nunca, mantener la mente centrada en devorar objetivos? ¿No hay tiempo para la reflexión o para la digestión de este tipo de hazañas? La respuesta del serbio, a pie de pista y con su característica elocuencia, define a la perfección su filosofía.

"Sí y no. Sí, porque a veces ese pensamiento ha llegado a mi mente con mayor frecuencia, sobre todo en los últimos dos años de mi carrera, conforme el final está más cerca que el inicio. Eso hace que haya muchos pensamientos en tu mente... pero no, porque no me permito a mí mismo pasar demasiado tiempo con esos pensamientos, ya que siento que, mientras sea capaz de jugar al más alto nivel, no tengo tiempo para eso.
La vida de un tenista es un viaje constante: cada semana tienes un nuevo desafío, y aunque ya no juegue tanto como antes, tu corazón va a mil por hora y siempre tienes una nueva meta en mente. Piensas en el siguiente torneo, la siguiente semana, cómo prepararte... así que no te permites a ti mismo reflexionar demasiado. Ojalá que cuando ponga mi raqueta a un lado y me esté tomando un cocktáil en la playa sea capaz de reflexionar acerca de todo ello (sonríe)". No hay tiempo para la complacencia, para la nostalgia o para el disfrute personal... no mientras el serbio siga pensando en ganar cada Grand Slam al que se apunta.
Djokovic explicó sus sensaciones en su primer día de competición y desvela el secreto de su longevidad
Lograr 100 victorias en un Grand Slam, aunque no amerite aún una profunda reflexión, no deja de ser una hazaña tremenda por la que Nole fue cuestionado, lo que aprovechó el de Belgrado para desvelar el pequeño secreto que, quizás, le ha permitido mantenerse tanto tiempo siendo competitivo. "¿Qué puedo decir? Me gusta cómo suena. Una centena, suena bien estar en este tipo de números. Siempre doy lo mejor de mí, cada vez que salgo a la pista. Hacer historia es una gran motivación, especialmente en los últimos cinco o diez años de mi carrera, una vez me coloqué en un lugar en el que poder crear historia, eso me inspiró a mostrar mi mejor tenis.
Tuve mucha fortuna, al principio de mi carrera, de toparme con gente que me guió y me enseñó a mirar al largo plazo, a no quemarme demasiado rápido, a cuidar mi cuerpo, mi mente y buscar tener una carrera lo más longeva posible. Me considero un privilegiado por poder seguir jugando a este nivel, es un sueño cumplido". Esos consejos y ese enfoque en los años posteriores de su carrera le han permitido, a la postre, dominar a través de varias generaciones y redefinir lo que se considera como "peak" de un jugador, ayudado por los ejemplos de Federer y Nadal.
Por último, el serbio también reflexionó sobre su nivel en el día de hoy y su enfoque de cara al primer Grand Slam del año. "Siempre te sientes genial al principio del torneo (sonríe). Veremos cómo progreso, pero mi actuación esta noche fue definitivamente genial. No puedo decir nada malo, saqué muy bien. Siempre es un desafío darle inicio a la competición de la mejor manera posible, ya que debes mandar una señal no solo a ti mismo, sino también a tus principales rivales, a los que te están viendo jugar... ahora tengo un par de días sin partido, para recuperar mi cuerpo. Es muy importante, porque ahora mismo empleo cada hora de la que dispongo para que mi cuerpo esté listo de cara al siguiente desafío". Próxima estación, Francesco Maestrelli el jueves.

