La historia de Thanasi Kokkinakis lleva escrita la palabra resiliencia en su portada. Pocos tenistas se han visto tan golpeados por las lesiones desde el inicio de su carrera deportiva, con parones constantes y victorias que se difuminan entre operaciones, recuperaciones y lágrimas. La última lesión llevó al australiano al límite, obligándole a pasar por el quirófano en una intervención casi inédita, tratando el músculo que une el pectoral con el hombro mediante un aloinjerto del tendón de Aquiles de una persona muerta. A veces la realidad golpea con más dureza que nadie.
Pero nada de eso detuvo a Thanasi en su regreso en individuales a la competición. No podía ser en otro lugar que en casa, en el ATP Adelaida 2026, un evento donde conquistó su primera y única corona ATP y donde se erige como el incontestable ídolo local. Se medía a Sebastian Korda y, tras colocarse set abajo, la vuelta parecía tornarse pesadilla: comenzó a sentir molestias en el hombro derecho... pero batalló con ellas hasta remontar y lograr un emocionante triunfo en el tiebreak del tercer set. La celebración, que merecía euforia, fue comedida: el propio Kokkinakis admite en rueda de prensa que los problemas físicos podrían limitar su regreso, y que no espera buenas noticias una vez se levante de la cama mañana.
Kokkinakis se abre y habla del infierno vivido y la montaña rusa que fue su regreso a la competición; también reflexiona sobre el peaje que supone a su cuerpo volver a competir
- Thanasi reflexiona sobre una victoria eufórica, pero empañada por los problemas en el hombro
"Mi tenis se volvió cada vez mejor, me sentí con cada vez más confianza desde el fondo, pero después del primer set sentí que todo iba demasiado rápido para mí, el resultado de no jugar en mucho tiempo. La comodidad que sentí desde el fondo fue la clave de la victoria. El brazo derecho lleva plagándome de lesiones toda mi carrera. Hay muchos what ifs, sobre todo en mi mente, pero no me han hecho sufrir esta vez. Sé que las pequeñas molestias son normales, pero siento que lo que he experimentado se sale de lo lógico.
A nivel mental es muy complicado. Me he pasado todo el año rehabilitándome, tratando de que todo esté bien. Pasé por quirófano. El dolor de hoy ha sido diferente al del año pasado. Veré cómo me despierto mañana. Es jodido. En cierto modo arruina la victoria, desde luego. Sé que mi tenis está en un buen lugar. Llevo tiempo entrenando genial: simplemente necesito que el brazo y el hombro me respeten, y hago todo lo posible para que así sea. No creo que haya que lanzar las campanas al vuelo todavía, es mi primer partido en doce meses y estoy tratando de construir un buen estado de forma, pero es duro, estas molestias amortiguan la victoria. Necesito que mi brazo le siga el paso a mi tenis. En condiciones normales estaría celebrando, gritando eufórico tras un partido así, pero me sentí con el piloto automático encendido. Ahora todo mi foco va a estar en cómo me encuentro físicamente".

- Diferencias del dolor que sintió hoy al que le obligó a operarse el año pasado
"El año pasado tuve una operación en el pectoral, para tratar de arreglarlo. Hoy ha sido un dolor más bien muscular, y se ubica en mi hombro. También me sometí a una operación de hombro, pero seguramente fue causada por la lesión que tuve en el pectoral a principios de año. Hay muchas pequeñas molestias, pero estoy feliz por avanzar y darme una nueva oportunidad. Necesito pasar por este tipo de partidos si quiero tener una oportunidad en el Open de Australia".
- ¿Estuvo cerca de retirarse en el segundo set?
"Sí, tenía conversaciones con mi equipo cada vez que me acercaba a ellos. Llegaba un punto en el que pensaba: "¿A qué coste estoy jugando al tenis?" Incluso si gano este partido... ¿y qué? Pasé por el quirófano para poder soportar varios partidos y avanzar en un torneo. Supongo que no puedo averiguar si estoy bien hasta que no pase por eso y vea cómo me encuentro. Sé que todavía este deporte no ha terminado para mí. Voy a seguir trabajando. Después de no jugar en doce meses, estoy contento, pero sí, estuve cerca de retirarme hoy".
- A nivel mental, una victoria increíble... y unas palabras muy emotivas para seguir esperanzado de cara al futuro
"Lo de hoy ha sido un esfuerzo mental increíble. Muchas veces pensé en parar, pensé que iba a hacerme más daño si seguía jugando... pero parar es muy complicado. Quizás, lo más sano sería parar, por la salud de mi cuerpo, pero cuando juegas el torneo de casa, el único título que he ganado en individuales, es muy difícil decir: 'Vale, paro aquí'. Quería llegar hasta el final, ver de lo que era capaz. Sé a lo que me voy a enfrentar mañana, y la idea no me atrae nada. Voy a hacer todo lo posible en las próximas 48 horas para poder juar el miércoles, todo mi foco estará puesto en la recuperación. Espero que los antiinflamatorios hagan maravillas.
Lo estoy intentando. Lo sigo intentando. Hay una cosa que creo de verdad, sobre todo en Australia, y es que siempre lo dejo todo en la pista. Vacío mi tanque por completo. Eso quizás haya hecho daño a mi cuerpo en el pasado, pero es lo único por lo que me voy a dormir más tranquilo cada noche, porque sé que literalmente he dado siempre todo lo que podía dar. Afrontar cada partido con dudas es muy duro, pero siempre doy todo de mí. Sé que muchos amigos y familia van a venir a verme, y esperan mi mejor tenis, así que quizás intento rebajarles las expectativas, pero siempre haré mi mayor esfuerzo. Ojalá que la gente lo valore".

